Menor escapa de maltrato familiar que su madre le daba, se refugia con su abuela y su hija, la madre del niño, la denuncia como si fuera un delincuente
Una desconsolada abuelita de un menor de edad, denunció públicamente las arbitrariedades, abuso de poder y de exceso de fuerza de los agentes de la policía investigadora de la FGJ, quienes en contubernio con la procuradora de la Defensa del Menor y del Adolescente del DIF Altamira y el psicólogo de ese lugar, Carlos Rocha, mantienen retenido ya por una semana al menor afectado por maltrato intrafamiliar.
Mario Rivera / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- Una desconsolada abuelita de un menor de edad, denunció públicamente las arbitrariedades, abuso de poder y de exceso de fuerza de los agentes de la policía investigadora de la FGJ, quienes en contubernio con la procuradora de la Defensa del Menor y del Adolescente del DIF Altamira y el psicólogo de ese lugar, Carlos Rocha, mantienen retenido ya por una semana al menor afectado por maltrato intrafamiliar.
LOS HECHOS… Hace una semana y por segunda ocasión un menor de edad buscó desesperadamente escapar de su casa por sufrir constante violencia intrafamiliar física y psicológica de parte de su madre, por ello buscó ayuda en la casa de su abuelita, al ver que el menor no regresaba a su casa, la madre de nombre Cinthia N, se imaginó que su hijo buscaría apoyo con su abuelita de nombre Zoila N, poniendo de inmediato una denuncia por desaparición forzada acusando a su señora madre, la abuela del niño de retenerlo a pesar de que el menor solo buscaba refugio.
Lo más extraño es que a la denuncia de abandono de su hogar, de la madre del menor Cinthia N. intervino, la Fiscalía General de Justicia, de inmediato como si se tratara de una delincuente emitió el boletín de búsqueda sitiando el domicilio de la Señora Zoila N, para pegar los boletines de búsqueda así como dos citatorios de parte del Agente de la Policía Investigadora de nombre Octavio, “reventando” el hogar de la señora Zoila con varias patrullas de la FGJ de Tamaulipas.
La abuelita fue intimidada con las armas de cargo que portaban los elementos de la FGJ para exigir la entrega del menor, siendo que el menor de edad llegó solo a la casa de la abuelita huyendo del maltrato físico y psicológico que recibe de parte de su madre Cinthia N, así lo declaró la abuelita que el niño con frecuencia se queja de maltrato físico y psicológico, incluso se le tomó una foto al menor para evidencia ante la denuncia donde presenta un hematoma en una de sus extremidades inferiores.
A pesar de toda esta trágica historia que parecería sacada de una película, quien está pereciendo todo está negligencia y abuso de poder, el menor de edad se encuentra en custodia a cargo de la Procuraduría de la Defensa del Menor y del Adolescente, del DIF Altamira, donde la procuradora de nombre Francisca Arteaga, con una manera prepotente y poco sentido humano, a la llegada de la abuelita, le advirtió que el menor será entregado a su madre aun y cuando el maltrato hacia el menor, sea la causa de que su hijo haya escapado a casa de su abuelita
Esta práctica de la Procuradora no comulga con la política humana y sensible que promueve la presidenta del DIF Altamira, Sra. Rosy Luque de Martínez, dejando en evidencia las viejas prácticas del maltrato y la prepotencia de un servidor público y sin sentido de compromiso social, porque en las visitas realizadas con el menor en el albergue, quien lo tienen aislado de su familia desde hace una semana como si las instalaciones del DIF fuera reclusorio y el menor un delincuente.
También denuncian de intimidación y violencia física y psicológica al psicólogo de nombre Carlos Rocha, quien también hostiga e infunde miedo al menor, en lugar de dar su apoyo profesional como debería ser su trabajo.
Cabe señalar que se hace un atento llamado a la presidenta del DIF Altamira, señora Rosy Luque de Martínez, y al presidente municipal, Armando Martínez Manríquez, para que tomen cartas en este delicado asunto, que por el momento el menor está en resguardo del DIF municipal, pero al ser entregado a su madre, seguiría corriendo el mismo riesgo de ser maltrato física y psicológicamente, por eso el menor se refugió con su abuelita, a la que trataron como un delincuente que cometía un crimen al dar protección a su nieto, el mismo que ya este jueves 8 de febrero, cumple 7 días en las instalaciones.
