Francisco Ramos Aguirre
Génesis del final anunciado
En mayo de 1969, dice el profesor Rubén Rocha en su libro (Pedagogía del Anhelo.
Una Vida en las Escuelas Normales Rurales/2015) que durante la reunión anual de la
Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) celebrada en la
Normal Rural Isidro Burgos de Aytozinapa, Guerrero, uno de los integrantes de la mesa
directiva leyó un sorpresivo telegrama enviado por Agustín Yáñez, Secretario de Educación
Pública. El documento anunciaba que a partir del “próximo ciclo escolar”, se cerrarían más
del cincuenta por ciento de las Escuelas Normales Rurales que operaban a lo largo y ancho
del país.
Bajo estas circunstancias, a principios de agosto del mismo año y en pleno calor de
verano, el profesor Ramón G. Bonfil Director General de Enseñanza Normal en México
instruyó al profesor José I. Rodríguez director provisional de la Escuela Normal Lauro
Aguirre de Tamatán de Ciudad Victoria, sobre la entrega física y administrativa de la
documentación y edificio escolar al gobierno de Tamaulipas, particularmente a la
Dirección Federal de Educación en el Estado a cargo de la profesora Edelmira Charles
Salinas. Esta medida administrativa del presidente Gustavo Díaz Ordaz, significó el cierre
definitivo de la institución formadora de docentes, cómo sucedió con la mayoría de las
normales rurales de México.
Igual suerte tuvo la Escuela Normal de Especialidades que cerró sus puertas a
finales de 1969; mientras los estudiantes de ambas normales se concentraron en los
planteles de Atequiza, Jalisco y Roque, Guanajuato. Acerca de la secundaria que
funcionaba en el mismo edificio de los normalistas tamataneros, los alumnos se
concentraron en la Secundaria Técnica Agropecuaria 167 creada durante el sexenio del
presidente Luis Echeverría.
Vale decir que en la Normal de Especialidades, dirigida por el ingeniero Joel
Guzmán Hernández se preparaban maestros y técnicos profesionales expertos en
agricultura, ganadería y maquinaria agrícola, y desde su creación formó parte del campus
educativo de Tamatán entre 1964-1969. A principios de septiembre de 1969 los últimos
alumnos que se resistieron al cierre de este plantel con el apoyo de estudiantes de la
Normal de Mexe, Hidalgo se trasladaron a Roque, Guanajuato. Los líderes en ese
momento eran Aurelio Moreno Torres, Gabriel Montaño Carrillo y José Antonio Flores
Azuara.
Una Normal de Ideas Socialistas
Como era de esperarse, la decisión unilateral del gobierno para cerrar ambos
planteles, inconformó notablemente a la comunidad educativa, maestros, padres de
familia y campesinos, lo cual derivó en una escalada de manifestaciones de resistencia
social, principalmente de los gremios campesino, obrero y organizaciones estudiantiles de
tendencias ideológicas de izquierda que operaban en la capital tamaulipeca.
Principalmente obtuvieron el apoyo de la Federación de Estudiantes Campesinos
Socialistas de México (FECSM), de la cual fue presidente y líder destacado el guerrerense
Lucio Cabañas.
Maestros de la Vieja Guardia
A diferencia de Benemérita Escuela Normal Federalizada de Tamaulipas, los
alumnos que cursaban la carrera de profesores en la Normal Rural Lauro Aguirre de
Tamatán, eran campesinos o ejidatarios de origen humilde nacidos en comunidades
rurales de la entidad. Desde la creación de la Escuela Central Agrícola en la modalidad de
internado, la mayoría de sus maestros se caracterizaron por su adoctrinamiento político
crítico y enseñanzas socialistas. Por ejemplo, Martín González Vázquez, José Garza
Ábrego, Agustín Miret Comas -español republicano-, Mario Aguilera Dorantes, Patricio
González Almaguer, José Dolores Ponce, Santos Valdez, Lamberto Nieto, Gilberto Gloria
Ruiz, Raymundo Gloria Ruiz y José Garza Ábrego entre otros. Gran parte de ellos, fueron
producto del sistema educativo socialista, promovido por decreto constitucional durante
la presidencia del General Lázaro Cárdenas del Río.
En aquellos años, los maestros que laboraban en los planteles educativos públicos
de Victoria y otras ciudades de Tamaulipas, formaban parte de las logias masónicas de la
localidad. Por tal motivo, además de ser liberales y tener el control político de la
enseñanza, promovían entre los alumnos preparatorianos y normalistas entre catorce y
veinte años de edad, la afiliación al “ajefismo”, Asociación de Jóvenes Esperanza en la
Fraternidad (AJEF).
Otra muestra del perfil izquierdista entre los normalistas rurales tamataneros, se
reflejó en la participación de sus dirigentes en la Marcha Estudiantil por la Ruta de la
Libertad organizada por la Central Nacional de Estudiantes Democráticos. Hablamos de
René Orozco Domínguez, Juan Manuel Posadas Molina, Manuel Ganvino Molina, Bernabé
Frayre Castañón -originario de Durango y fundador del Club de la Juventud Comunista en
Tamatán-, David Palacios Salas, Pedro Pérez Villalbazo, José Leyva García entre otros.
Aquella manifestación de febrero de 1968, reunió más de diez mil estudiantes,
obreros y campesinos para exigir la libertad de los activistas Rafael Aguilar Talamantes,
Efrén Capiz Villegas, Sebastián Dimas Quiroz y Joel Caro Ruiz, quienes estaban
encarcelados en una penitenciaría de Michoacán. La manifestación inició en Dolores
Hidalgo, Guanajuato donde fueron custodiados por un contingente del ejército,
comandado por el coronel Carlos Ferrer Villavicencio. Algunos expertos de la historia de
luchas sociales, opinan que la monumental marcha fue el preámbulo del Movimiento
Estudiantil de 1968.
En cuanto al estudiante José Leyva García, se trata de la persona que en noviembre
de 1969 durante la visita del candidato a la presidencia de la República Luis Echeverría
Álvarez a la Universidad Nicolaíta de Morelia, le pidió un minuto de silencio por la muerte
de los estudiantes masacrados en Tlatelolco. Al hacerlo, se fracturó la relación entre
Echeverría y Gustavo Díaz Ordaz.
Secuestro de Camiones Urbanos
En 1968 los normalistas rurales abrazaron numerosas causas sociales, propias de
aquella época. Este tipo de acciones directas, realizadas antes o dentro del contexto del
movimiento estudiantil que estalló ese año, significó uno de los pretextos del gobierno
federal para que determinara el cierre definitivo de numerosas internados y escuelas
normales rurales. Por ejemplo, el 3 de febrero de 1968 como parte de un movimiento de
huelga, varios alumnos de Tamatán, retuvieron ocho autobuses urbanos que cubrían la
ruta Mercado-Estación-Tamatán propiedad de la familia Martínez. Lo mismo hacían con
unidades de transportes de pasajeros foráneos.
Al siguiente mes, el presidente de la sociedad de alumnos Adolfo Lozano Pérez
viajó con una comisión a la capital del país, para entrevistarse con los líderes de la FECSM,
donde se decidio finalizar el movimiento luego de recibir la aprobación del 80 % de sus
demandas. Generalmente las peticiones eran sobre alimentos, medicinas, vestuario y
arreglo de dormitorios. Lozano Pérez era originario de Gómez Palacio, Durango y ejercía
un liderazgo radical. Llegó a Tamatán donde concluyó la secundaria, derivado de una
expulsión de la Normal Guadalupe Aguilera de Durango. Fue Secretario General de la
Sociedad de Alumnos de Tamatán -1967-1968- y en 1974 fue asesinado por elementos de
la Dirección Federal de Seguridad en la explanada cerca de la Facultad de Ingeniería de la
UNAM. -continuará-
(Entrevistas a los profesores Juan Manuel Posadas Molina e Hipólito Villasana;/
Profr. José I. Rodríguez, director de la Escuela Normal Rural de Tamatán/4 de
agosto/1969/Secretaría de Gobernación Siglo XX/Dirección Federal de Seguridad/0/Caja
AC 257/4223/Expediente 63/19/1969/U 159/Lote 5; Secretaría de Gobernación Siglo
XX/Dirección Federal de Seguridad/Escuela Normal Rural Tamatán, Tamaulipas/Exp.
63/19/69/H 14/L 8; Adolfo Lozano Pérez/ Secretaría de Gobernación Siglo XX/Dirección
Federal de Seguridad/3 de febrero de 1968/Exp. 100-26-1-68/H 45/L 14).
