Por Pegaso

Falta un mes para que termine el 2021 y no se ha acabado el mundo como predecían los pitonisos, vates, brujos, hechiceros, nigromantes, augures, magos, astrónomos, arúspices, numerólogos, taumaturgos, místicos y profetas.

Ni Mhoni Vidente, ni Walter Mercado, ni Nostradamus, ni Madame Blavatsky, ni Baba Ganusha, ni aún los Simpsons acertaron en sus visiones.

Se acercan las fiestas decembrinas y fin de año, y la raza va a estar tan ocupada envolviendo regalos, preparando los tamales, el pavo, el champurrado y los buñuelos, que ni tiempo tendrán para ponerse a pensar en el porvenir.

Yo, Pegaso, les voy a ahorrar un chi… de tiempo. Ya no busquen los horóscopos y las predicciones en las revistas cursis del corazón o en los macuarros programas televisivos.

Al final de esta columna les diré a mis dos o tres lectores qué nos depara el 2022.

Por lo pronto, chútense estas bonitas joyas de especialistas en Numerología y la Cábala.

Según esa prestigiosa ciencia, se puede determinar qué tipo de año será el 2022 haciendo una sencilla suma: 2+0+2+2=6. ¡Fácil!

No tiene uno que estudiar las complicadas ecuaciones del cálculo diferencial o integral, cálculo de matrices, cálculo infinitisimal, derivadas, geometría analítica, la Identidad de Euler, las Ecuaciones de Gauss, la Transformada de Fourier o las Ecuaciones de Maxwell. Con solo saber sumar, basta y sobra.

Bien. Según la Numerología, siendo un año seis, prevalece lo social, la comunidad, la unidad y todo aquello que se consigue sumando voluntades.

“Un año seis es un año de expansión social, de trabajo, de esfuerzos compartidos. Se trata de un año en que quedará atrás toda idea de confinamiento y separación, y que cada uno de nosotros lo vivirá como un reencuentro del amor y de las relaciones significativas, con su gente y con sus aliados profesionales.

Pero además, en términos de economía será un año de grandes proyectos, de una gran ocupación laboral. Si no se tiene trabajo, este año habrá sorpresas y estabilidad. Si se tiene o se lleva un negocio, se vivirá un período de gran desarrollo y expansión en los ámbitos que importan.

El 2022 también será un año para entrar en sintonía de nuevo con la idea de humanidad. Vamos a sentirnos parte de una gran empresa común, que nos excede como individuos y de la que nos nutriremos en más de un sentido”.

Para dar sentido a lo que se dice, el sesudo estudio numerológico explica que el 2022 se compone de varios números, como el 2, el 0, el 20, el 22 y el 202, y que el 2 en sí es un número muy poderoso que se cree tiene un impacto muy fuerte en el 2022 porque aparece tres veces.

Además, el 2 es un símbolo de confianza y de fe, en tanto que el 0 es un símbolo de la eternidad.

Yo no tengo nada contra la Numerología y la Cábala, pero todo eso me parece una barrabasada propia de personas que no tienen nada que hacer.

Si de verdad quieren “ver el futuro”, les recomiendo que estudien Prospectiva, la ciencia estadística que calcula qué sucesos tienen posibilidades de ocurrir en determinado tiempo en base a los datos con que se cuenta actualmente, como los meteorólogos pronostican el clima.

De esta manera, en base a una prospectiva muy básica que no pretende ir más allá, anticipo que el 2022 será más de lo mismo. Habrá una cuarta y posiblemente una quinta ola de COVID-19, seguirán apareciendo nuevas cepas y variantes que amenazarán la salud de la población mundial, porque no nos hemos acostumbrado a estarnos quietecitos.

A mayor movilidad, mayor posibilidad de contagios.

Esto todo mundo lo sabe y no necesitamos consultar un horóscopo para saber que si no nos cuidamos, nos va a cargar el payaso.

Por eso, aquí nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “¿A qué sitio te diriges, que adquieras plusvalía?” (¿A dónde vas que más valgas?).