El producto contiene ácido acetilsalicílico, ascórbico y sulfadiazina, identifican el lote 7825 como apócrifo es el 7825
La COEPRIS mantiene la vigilancia sanitaria en farmacias de Tampico y Ciudad Madero ante la alerta por la circulación de un lote falsificado del medicamento AGIN, aunque hasta el momento no ha sido localizado en los establecimientos inspeccionados, informó Nicolás Berumen Ávalos, responsable del organismo en ambos municipios.
Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
MADERO. – La COEPRIS mantiene la vigilancia sanitaria en farmacias de Tampico y Ciudad Madero ante la alerta por la circulación de un lote falsificado del medicamento AGIN, aunque hasta el momento no ha sido localizado en los establecimientos inspeccionados, informó Nicolás Berumen Ávalos, responsable del organismo en ambos municipios.
Explicó que el producto contiene ácido acetilsalicílico, ácido ascórbico y sulfadiazina, del lote identificado como apócrifo es el 7825, con fecha de caducidad del 2 de diciembre de 2026. La alerta fue emitida por Cofepris el pasado 21 de septiembre y posteriormente notificada a las coordinaciones estatales y oficinas regionales.
Berumen Ávalos señaló que las verificaciones continúan en farmacias establecidas para revisar la procedencia de los medicamentos y detectar, en su caso, la presencia del producto señalado en la alerta. Hasta ahora, dijo, no se ha encontrado dicho lote en Tampico ni Ciudad Madero.
El funcionario recomendó a la población adquirir medicamentos únicamente en establecimientos formales y evitar compras mediante redes sociales, plataformas electrónicas, mercados rodantes, tianguis o sitios que no cuenten con controles sanitarios.
Advirtió que consumir un medicamento falsificado puede representar un riesgo para la salud, ya que se desconoce su contenido y, además de provocar reacciones adversas o alérgicas, podría no tener el efecto esperado para tratar el padecimiento.
“Se desconoce completamente su contenido”, señaló al referirse a los riesgos asociados con los medicamentos falsificados.
Añadió que durante las inspecciones se revisan facturas y documentación para rastrear el origen de los productos, y advirtió que los establecimientos que comercialicen medicamentos irregulares pueden hacerse acreedores a sanciones, multas e incluso clausuras.
