Muchos pescadores y trabajadores de otros oficios se han integrado porque no hay trabajo; un trabajo honrado no es ninguna pena para nadie
La falta de oportunidades laborales ha propiciado que cada vez más hombres se incorporen al despicado de camarón, una actividad que históricamente ha sido desempeñada por mujeres, informó la representante del sector, al señalar que actualmente alrededor de 500 varones forman parte de las cerca de 2 mil 500 personas dedicadas a esta labor.
Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
MADERO. – La falta de oportunidades laborales ha propiciado que cada vez más hombres se incorporen al despicado de camarón, una actividad que históricamente ha sido desempeñada por mujeres, informó la representante del sector, al señalar que actualmente alrededor de 500 varones forman parte de las cerca de 2 mil 500 personas dedicadas a esta labor.
Explicó que muchas familias trabajan de manera conjunta para hacer frente a la difícil situación económica, ya que esposos, esposas e hijos participan en el proceso de despicado, especialmente durante la temporada de veda. “Muchos pescadores y trabajadores de otros oficios se han integrado porque no hay trabajo; un trabajo honrado no es ninguna pena para nadie”, expresó.
Indicó que en la actualidad los ingresos son limitados debido a la baja actividad, pues cada trabajador obtiene entre 100 y 150 pesos diarios, laborando únicamente por periodos cortos mientras concluye la veda. Confió en que este año no se prolongue la restricción pesquera, ya que una extensión como la registrada el año pasado afectaría severamente la economía de las familias que dependen de esta actividad.
En cuanto a los apoyos gubernamentales, señaló que el Gobierno de Tamaulipas ha entregado equipos y apoyos alimentarios, además de mantener el compromiso de gestionar la incorporación de las despicadoras faltantes al programa federal Bienpesca. Precisó que alrededor de mil trabajadoras aún esperan ser integradas al padrón para recibir el incentivo anual de 7 mil 500 pesos.
Finalmente, manifestó que el proceso de incorporación al programa federal ha sido lento debido a los trámites administrativos, aunque dijo confiar en que la respuesta será favorable.
“Tenemos fe y confianza en la palabra del gobernador”, afirmó, al tiempo que consideró que, de persistir el retraso, sería conveniente implementar un programa emergente que permita apoyar económicamente a las familias mientras se resuelve el proceso.
