Especial/ LA RED DE ALTAMIRA
Ciudad de México.- A instancias de Morena, la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión abrió con un minuto de aplausos para el cantante de Black Sabbat, Ozzy Osbourne. Lo que vino después fue mordaza para la Oposición.
Morena avisó a los opositores que no permitiría que se ventilara el espinoso asunto del que fuera Secretario de Seguridad Pública de Tabasco con Adán Augusto López Hernández como Gobernador, Hernán Bermúdez.
Gerardo Fernández Noroña, célebre por interrumpir sesiones en el pasado, ahora, como presidente del Senado, se dedicó a silenciar a quienes interpelaban.
En todo caso, por la “puerta de atrás”, como se quejó el diputado morenista Leonel Godoy, la Oposición soltó a sus “caimanes” para señalar al jefe de la bancada morenista, Adán Augusto, que muy orondo se placeó por el Pleno, con gráficas e indicadores de seguridad de su gestión como Gobernador, por si fuera el caso.
Cosa rara, el tabasqueño aguantó todo el tiempo en el salón de sesiones, lo que pocas veces ocurre en sesiones ordinarias y en sesiones de la Permanente. Sus correligionarios lo abrazaron efusivamente, y él, en el ojo del huracán, se dejó querer.
“Si quieren debatir, debatimos”, retó Fernández Noroña.
“Nos mayoritearon”, se había quejado ante la prensa la panista Mayuli Latifa, que cubría al coordinador, Ricardo Anaya.
Morena se valió de la cárcel de facto de “Alcatraz de los caimanes” para darle la vuelta al otro asunto, el de los “caimanes de Tabasco”. “Ese es el tema prioritario”, zanjó el presidente.
“Donde hay muchos caimanes es en el Estado de Tabasco”, deslizó el diputado emecista Pablo Vázquez. “Se trata del caso de una entidad federativa de nuestro País donde operó una célula de la delincuencia organizada y cuyo líder fue designado Secretario de Seguridad Pública”, punzó.
