Lic. Francisco Javier Álvarez de la Fuente

Con la celebración de la sesión del Consejo General del INE de este viernes 8 de septiembre, dio inicio formal el Proceso Electoral Federal 2017-2018, a través del cual, se renovará la presidencia de la República y el Congreso de la Unión. Un total de 629 cargos.

Durante la sesión de Consejo General convocada para dar inicio al Proceso Electoral Federal 2017-2018, el Consejero Presidente dijo que la autoridad electoral ejercerá puntualmente sus atribuciones y sacará “las tarjetas que sean necesarias para garantizar nuestro rol arbitral: la equidad en las contiendas”, pero también para garantizar el voto libre y secreto.

Las reglas del juego democrático están dadas, agregó, y el INE “no permitirá trampas que busquen ventajas indebidas trastocando esas reglas y que vulneren con ello el principio de equidad que rige toda elección democrática”.

“Todo intento por manipular el voto, por tratar de comprar las conciencias o coaccionar el sentido del mismo es una falta grave”, dijo Lorenzo Córdova. “Se trata de un atentado no sólo a la dignidad de los ciudadanos, sino a la esencia misma de la democracia”.

Recordó que son los ciudadanos quienes hacen las elecciones, tanto al depositar su voto, como al contarlos al final de la Jornada Electoral y, en este sentido, en 2018 se dará la mayor movilización de la historia de México: más de 87.8 millones de personas con derecho a sufragar; 11.5 millones serán capacitados como funcionarios de casilla, de los cuales un millón 400 mil serán seleccionados para instalar las 156 mil mesas de votación el 1º de julio.

Todo ello son muy bonitas palabras, y lo que la ciudadanía quiere escuchar de quien es el árbitro electoral federal, pero desgraciadamente, los hechos hablan más que muchas palabras y los electores, no ven que esto sea realidad y eso es lo que hace que el abstencionismo abunde.

A lo anterior se agrega que desde el interior y al exterior de los partidos políticos contendientes, están en plena batalla campal, para ver qué grupo al interior de éstos es el que tiene más fuerza y con ello lograr más espacios o los más importantes cargos y cuando los tienen los utilizan para su beneficio.

Y al exterior, y aun y cuando todavía no son los tiempos de precampaña y campaña, ya están los golpeteos y el baño de lodo de unos contra otros, primeramente contra los partidos, y después contra los posibles precandidatos y candidatos, a los cuales les sacan sus trapitos al sol, y ahí los electores vemos que no hay, a cual irle, porque tan sucio está el pinto como el colorado, y al más pelón le hacen trenzas, tal parece que el baño de lodo va parejo y nadie se salva.

En las campañas pasadas en los diferentes estados, ocurrió lo mismo, y el candidato ganador, en ninguno de los casos se salvó de su baño de lodo pues al parecer era una contienda en la que el ganador era o el menos malo o el que utilizó las más sofisticadas mañas para lograr el triunfo y las autoridades electorales bien gracias, pues si bien es cierto sacaron algunas tarjetas fueron amarillas, (para utilizar las palabras del Consejero Presidente del INE), y estas al ser impugnadas fueron ratificadas por los tribunales electorales locales y federales, por lo que no tuvieron consecuencias.

Esperamos que en esta ocasión donde concurren elecciones locales y federales por primera vez, si actúen en consecuencia, ganando con ello la confianza del electorado de la que formamos parte puesto que eso es lo que todos anhelamos que haya justicia electoral, y sobre todo libertad para elegir a nuestros gobernantes y que sean éstos efectivamente como el grito de los Sinarquistas “Pueblo Señor, gobierno servidor”, puesto que para eso… ¡Aquí estamos!