ESPECIAL / LA RED
CHIHUAHUA.- La detención del exfiscal de Chihuahua César Jáuregui, relacionada con la presunta operación de agentes de la CIA en el estado, abrió una nueva fractura política entre el exfuncionario y la gobernadora María Eugenia Campos. El caso fue reportado como una disputa que involucra al Gobierno federal, Washington, Morena y el PAN.
Jáuregui fue arrestado la mañana del sábado por elementos de la Fiscalía de Chihuahua, institución que encabezó hasta su salida del cargo en medio de las investigaciones sobre la colaboración con la agencia estadounidense. La Fiscalía estatal lo acusó de ejercicio ilícito de facultades y de sustraer o destruir información o documentos bajo su custodia.
Horas después, la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, informó que la dependencia federal también ejecutó una orden de arresto contra el exfiscal por el delito de traición a la patria en materia de seguridad nacional.
Godoy explicó que las investigaciones establecieron que los dos funcionarios de la CIA que murieron en un accidente carretero acudieron en varias ocasiones a la sede de la Agencia Estatal de Investigación Criminal, adscrita a la Fiscalía de Chihuahua.
La defensa de Jáuregui rechazó esas acusaciones y responsabilizó a Campos por la detención. Frente al Tribunal de Justicia de Chihuahua, decenas de panistas y simpatizantes del exfiscal se manifestaron en su apoyo y lanzaron consignas contra la gobernadora.
El abogado Luis Villegas calificó la captura como una traición y acusó al Gobierno estatal de estar detrás de una detención ilegal.
La defensa sostiene que el arresto ocurre en el contexto de la disputa por las candidaturas y que busca impedir que Jáuregui compita por la alcaldía de Chihuahua
