Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – Ahí, en una de las esquinas de la Plaza de los Insurgentes, cada martes se vive un momento muy singular y más aún en nuestros tiempos, donde combinan la esperanza y la bondad de un grupo de personas que además reparten 150 platillos de comida gratuitamente.
Una carpa, ollas con distintos guisos y la voluntad de Dios y del hombre, son los instrumentos principales para dar de comer al que lo necesita, dice Oscar Orozco, hombre de trato amable, decido a convocar por la f.
Dar de comer a 150 personas, no es difícil cuando se tiene la fe en alto, pues Dios provee y somos 25 personas pertenecientes a distintas iglesias, quienes integramos este grupo “Ministerios del Hospitales”, dijo.
“Cómo le hacemos; Dios provee, pues cada uno de nosotros recibimos lo necesario durante la semana para que cada quien traiga, tortillas, agua y platillos distintos para hacer un total de 150, los que son repartidos entre quienes lo solicitan”, dijo.
Nuestra voluntad es mucha y lo demás nos lo da Dios. Cada quien aporta y es una forma de agradecerle a Dios, dice Arturo Hernández coordinador de las actividades de la entrega de alimentos del grupo Ministerios de Hospital
Desde la noche de cada lunes, las 25 familias que integran ese grupo, inician la jornada de bendición del martes, al preparar parte de la comida y otra más que se alista por la mañana.
En el alrededor de la Plaza Los Insurgentes, lo mismo aparecen familiares de enfermos que convalecen en el Hospital General que personas en situación precaria y alguna que otra que se acerca en busca de la bondad.
Es así que cada marte, este grupo religioso da de comer al desvalido sin recibir nada a cambio, brinda un mensaje de fe y esperanza para luego repartir el alimento.
