ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- En la bulliciosa urbe industrial de Altamira, se encuentra el único rincón del sur de Tamaulipas donde la tradicional flor de cempasúchil y la célebre mano de león son sembradas y vendidas, convirtiéndose en un importante punto de referencia en esta temporada de Día de Muertos.
Ubicado en la extensión de tierra conocida como “Mi Ranchito,” entre los ejidos Esteros y Villa Cuauhtémoc, a lo largo de la carretera Tampico-Mante, este lugar se ha transformado en un oasis de color y fragancia. Desde el borde de la carretera, los viajeros pueden apreciar la belleza de estas flores típicas de la temporada, las cuales son ofrecidas a precios sumamente accesibles.
Don Doroteo Torres, quien ha liderado esta actividad desde hace años, comenzó con una pequeña parcela donde vendía estas flores entre las familias de Cuauhtémoc y Esteros. Hoy en día, ha expandido su operación y cuenta con al menos una hectárea de tierra dividida en dos parcelas, permitiéndole satisfacer la creciente demanda de las flores de Día de Muertos en la región.
Lo más destacado de esta iniciativa es el enfoque de Don Doroteo en mantener los precios al alcance de todos. Tras una minuciosa investigación de mercado, decidió ofrecer las flores de Día de Muertos a precios sumamente accesibles, permitiendo que tanto locales como visitantes puedan disfrutar de estas hermosas flores a un costo razonable.
Además de la oferta de estas flores tradicionales, Don Doroteo invita a los interesados a visitar Mi Ranchito, un lugar donde pueden no solo adquirir las flores que necesitan, sino también disfrutar de un ambiente de relajación y auténtica tranquilidad en medio de la naturaleza. Es un rincón único en la región que permite a los visitantes conectarse con la esencia de la temporada de Día de Muertos y disfrutar de la belleza de las flores de cempasúchil y Mano de León en su esplendor.
