Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – El alza desmedida en los precios de los distintos cortes de carne es efectos de un círculo vicioso que nace desde los acopiadores, continúa en los engordadores, hasta llegar al acumulamiento de gastos que alteran sustancialmente el precio al público.
Con el cierre de exportación a cuestas, el sector ganadero limitó su producción hacia el interior del país, donde se adquieren los hatos, se engordan a través del trabajo realizado por los acopiadores.
El productor ganadero, Sergio Rodríguez Montiel, dijo que esta faena cotidiana alcanza un mejor entendimiento si se considerad que el canal de bovino no alanza ni los 100 pesos al ser puesto en veta en las carnicerías.
Asintió en que la suspensión de la exportación del ganado, como principio, saturó el mercado nacional y mantuvo estabilidad de precios, sin embargo, después la intervención de acopiadores creó la especulación.
“Nosotros somos los productores y la distancia que hay con el consumidor, la ocupan y explotan los introductores de ganado y engordadores de las empresas nacionales, que es donde se va creando la especulación”, expresó.
Explicó que la especulación en precios derivada de la congelación de la exportación, hizo crecer el mercado nacional, poro también a los introductores para la colocación de los hatos en las engordadoras nacionales.
Citó como ejemplo precios que han sostenido un aumento desde el cierre de la exportación, como la carne molida establecida en precio promedio de 140 pesos y otros cortes como el New York hasta en 330 pesos y Rib Eye en 250 pesos.
