Por José Dosal Hernández
La postura de Donald Trump es la de un vecino que no quiere negociar la paz, mucho menos hacer negocio, simplemente quiere destruir un sistema político Morenista corrupto, según su apreciación.
Se le entregaron 29 capos, la mayoría capturados en sexenios del Prianato.
Disminuyo el trasiego de fentanilo, se destruyeron varios laboratorios, acciones que desmienten las narrativas del Ex Presidente AMLO.
Se redujo la migración, según Omar García Harfuch.
Las operaciones contra el Crimen Organizado han sido maratonicas.
Todo para evitar los aranceles.
No se le convenció.
Ayer los aplicó, pese a las advertencias de Marcelo Ebrad de que Estados Unidos serán los más afectados.
Claudia Sheibaum sigue el manual del Obradorato, convoca a una asamblea en el Zócalo, nadie sabe la finalidad.
Reunirá unos 900 mil morenistas, enorme gasto en acarreo, su plantilla Bienestar o estructura osila entre los 30 millones de mexicanos, pero la nación rebasa los 120 millones de habitantes, ni un 50% a su favor.
Presume tener al pueblo de su lado.
Más de 90 millones de Mexicanos temen a una fuerte devaluación .
La pelea con Trump no es en las calles, en asistir el domingo a gritar majaderías izquierdistas, insultar al pasado y otras barbaridades.
Informes obtenidos revelan que, el único “puente” entre México y el Capitolio es Marcelo Ebrad, nadie más.
Políticos y empresarios gringos ven con buenos ojos a Ebrad, pero recomiendan se vaya separando de ese narco-gobierno.
Dicen los allegados que Marcelo comienza a pensarlo, sin embargo continúa las platicas para evitar una fuerte inflación económica.
Puede llegar a un arreglo temporal.
Los 29 narcos, entre ellos El Mayo Zambada y El Chapo Guzmán, son la punta de la bola de estambre para dar con empresas ligadas al narcotráfico y eso incluye a políticos.
Eso busca Trump, quiere dinero, los capos lo tienen, el tráfico de drogas genera en México alrededor de 700 mil millones de dólares, el gringo los necesita.
En esta guerra comercial alguien tiene que ceder porque provocará crisis en varios países.
Claudia Sheibaum va separándose poco de Andres Manuel López Obrador, lo va orillando con acciones, a un destierro político, incluso los agobernadores afines al Obradorato ya doblaron las manos.
