PILAR DANTÉS / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- La sequía ha provocado que las purificadoras limiten la venta de agua a la población, incluso algunas han cerrado sus puertas por lo costoso que resulta tratar la wue llega en pipas debido a lo cual, la gente se ha lanzado a conseguir el vital líquido al norte de Veracruz donde también los vecinos han pedido a los comerciantes que conserven el producto para los veracruzanos; esto podría derivar en un severo conflicto social.
En ocasiones la gente llega desde muy temprano a la fila en las purificadoras y después de hasta cinco horas solo obtienen un garrafón de 20 litros por lo que asegura Malú Mar, regidora de Tampico “La gente va a Tamos por agua, Tampico-Alto y hasta Pánuco” incluso ella ha tenido que hacerlo.
“Voy por agua a Tamos, ahí nos venden agua de un pozo que tienen, es agua muy pura. Ahí te restringen la venta a tres botellones por persona, es agua para beber, para cocinar”.
Agregó que además de ser agua pura, es más económica pues cuesta 12 pesos el garrafón por lo que también es muy codiciada por los vecinos del lugar.
La señora Rosa Isela de la colonia Infonavit, declaró que desde que inició la crisis hídrica, se vio en la necesidad de conseguir agua para asear la casa y a su familia, el problema empezó cuando escaseó la purificada.
Sin embargo, su hijo, quien vive en Ozuluama la apoyó para traerle los garrafones a casa, por lo cual no ha tenido problemas de abasto, incluso ha compartido con sus vecinos porque en algunas tiendas se agotó.
Lo que han visto en los últimos días, mencionó, es que las pipas ya acuden con más frecuencia a repartirles.
“Es agua para el uso, la limpieza de la casa, pero la cuidamos y ahorramos lo más posible para tener en reserva, es difícil a veces conseguirla, debemos aprender a no desperdiciarla” indicó.
Ha trascendido también que los supermercados ya no tienen en existencia agua purificada debido a las compras de pánico, sin embargo, se conmina a la población a implementar medidas para conservarla y filtrarla para el aseo personal y si tiene la capacidad, implementar procesos domésticos para purificarla en casa, toda vez que, debido a la sequía, en botellón subió el precio en muchos casos de 20 a 35 pesos.
El problema radica en que a las filas de las purificadoras llegan desde antes del amanecer, personas con hasta 10, 15 garrafones de 20 litros, lo que provoca que el producto se agote en breve, dejando sin agua a muchas familias, lo que ha causado algunas discusiones entre los consumidores que ven frustrada su necesidad de comprarla, la causa principal de que se tomen medidas para racionarla.
