Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. -Unas 300 familias que residen a la orilla del río Tamesí continúan recibiendo ayuda alimentaria tras los daños causados por la creciente que afectó la zona el mes pasado.
La presidenta del DIF Altamira, Rosa Irma Luque de Martínez, explicó que, aunque las familias ya han regresado a sus hogares, muchas aún enfrentan dificultades para recuperarse, debido a la pérdida de sus cultivos y la escasez de pesca, principal fuente de ingresos para varios habitantes.
“El nivel del río subió considerablemente y no solo afectó las viviendas, sino también los medios de subsistencia de estas familias.
Por ello, seguimos entregando despensas y apoyos para garantizar que tengan alimentos mientras se estabiliza la situación,” señaló Luque de Martínez.
Dijo que el DIF municipal continúa realizando visitas periódicas para llevar ayuda y acompañamiento a las comunidades ribereñas, con el objetivo de aliviar los efectos de la emergencia.
