Las autoridades de Ecología y Medio Ambiente municipal, como la PROFEPA están al tanto de este grave caso de contaminación y no hacen nada para evitarlo
En las últimas semanas, se ha identificado una significativa fuga de aguas residuales tóxicas en un ducto, que indican pertenecer a la empresa industrial Akra Polyester de Altamira, sin que las autoridades de los tres órdenes de gobierno intervengan en esta tremenda contaminación. Los residuos están siendo vertidos directamente en las Dunas de la Playa de Altamira, causando erosión y formando lagunas de agua contaminada.
Gabriela Escalante / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – En las últimas semanas, se ha identificado una significativa fuga de aguas residuales altamente tóxicas en un ducto, que indican pertenecer a la empresa industrial Akra Polyester de Altamira, sin que las autoridades de los tres órdenes de gobierno intervengan en esta descarada e impune contaminación.
Los residuos están siendo vertidos directamente en el área de playa conocido como las Dunas de la Playa de Altamira, causando erosión y formando lagunas de substancias toxicas que escapan por la tubería muy deteriorada, que al final va a parar directo al mar, causando una terrible afectación a la flora y fauna que es destruida por el alto grado de contaminación que tiene años dañando su entorno de manera irreversible.
La situación ha sido informada a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), sin embargo, aún no ha tomado medidas para resolver el problema, a pesar de los estragos que ha causado al dejar muchos de sus residuos en la playa y el resto al interior del mar en donde según testigos ya acabó con los peces que abundaban en esa zona.
Esta alarmante fuga, que se encuentra a pocos metros del deteriorado Cordón Litoral podría acelerar su desgaste, además destruye la vegetación de la zona debido a las grandes cantidades de ácidos que contienen sus desechos, que con las tremendas fugas de sus tuberías ya formaron una especie de “Lagunas Toxicas” peligrosas y extremadamente contaminantes al aire libre.
El Cordón Litoral, al ser una protección natural entre el mar y la urbanización, evita el ingreso del agua de mar a las comunidades costeras. Su continuo deterioro, agravado por el desecho de aguas toxicas residuales, podría poner en peligro esta función protectora y aumentar el riesgo para la zona ante la llegada de desastres naturales.
De acuerdo con la PROFEPA, algunas plantas del Corredor Industrial cuentan con “permisos” para desechar aguas residuales tratadas al mar, pero esto debe realizarse dentro del cuerpo de agua, a una distancia de más de un kilómetro y medio de la playa, cuando la realidad es otra y aun así se les permite abusar de los supuestos acuerdos entre autoridades y las empresas que manejan substancias altamente toxicas, tanto que tienen que desaparecerlas en la inmensidad del mar para evitar dejarlas en sus áreas de trabajo por el alto nivel de contaminación por las substancies que manejan diariamente.
Se ha señalado que tanto las autoridades de Ecología y Medio Ambiente municipal, como la PROFEPA están al tanto de este caso de contaminación, pero se hacen de “la vista gorda” sin actuar, cuando su responsabilidad es precisamente de vigilar que ese tipo de daño ecológico se registre, como la que se denuncia que comete de manera clandestina, impune y descarada, la empresa industrial Akra Polyester en la ciudad de Altamira, con la complicidad de las autoridades de los tres niveles de gobierno encargadas de evitarlo.
No obstante, hasta el momento no se ha tomado ninguna acción para detener la contaminación ni para mitigar el riesgo del deterioro del Cordón Litoral, que hace unos días sufrió un gran daño ante el incremento de los niveles de Las Marismas a causa de las lluvias, además del aumento del oleaje por la pasada de la tormenta tropical “Alberto”.
