Eduardo Garcia / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – A casi un año de la severa escasez de agua que paralizó a la industria petroquímica de Altamira, los trabajadores aún enfrentan las secuelas económicas, pues han visto disminuidas sus utilidades hasta en un 30 por ciento.
Durante 2024, al menos 22 compañías del sector suspendieron operaciones por un mes debido a la falta de agua, lo que generó pérdidas estimadas en 500 millones de dólares, según datos de la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC).
El secretario general del Sindicato Petroquímico, Julio Salvador Alfaro Flores, reconoció que la mayoría de las plantas comenzó ya con el reparto de utilidades correspondiente al ejercicio del año pasado, cuyo plazo legal vence el 30 de mayo.
“Sí hubo una disminución, pero las empresas que registraron ganancias ya están cumpliendo. En los contratos siempre buscamos garantizar este derecho, y donde no hay utilidad, se reconoce el esfuerzo de los trabajadores con un bono adicional”, explicó.
Alfaro Flores aclaró que hasta ahora no tiene conocimiento de alguna empresa que se haya negado a entregar estos beneficios, aunque reconoció que algunas solo podrán cumplir mediante compensaciones simbólicas.
Señaló que la crisis hídrica no solo afectó los ingresos de los trabajadores, sino que también frenó el desarrollo económico del municipio, toda vez que al menos dos inversiones proyectadas para establecerse en Altamira fueron canceladas, lo que significó la pérdida de nuevos capitales y empleos.
En la zona industrial de Altamira operan 34 empresas que generan alrededor de 10 mil empleos permanentes, además de trabajadores eventuales.
Durante la crisis, algunas industrias optaron por abastecerse con pipas, una medida que evitó la detención total de procesos, pero que incrementó notablemente los costos operativos.
