ESPECIAL LA RED
NEW JERSEY.- Brasil vs. Marruecos respondió a lo que todo sueño, pronóstico o presagio se dio sobre este partido: aguerrido, táctico, con su dosis de emociones entre dos equipos que pintan para llegar lejos en el Mundial 2026.
El 1-1 le imprimió justicia a un cotejo que fue de lo intenso a lo inteligente y que concluyó con el suspenso respecto al daño que podria sufrir cualquiera de las porterías.
El conjunto marroquí dio el primer arponazo, a los 21 minutos, con un trazo largo y preciso de Brahim Diaz, que Gabriel Magalhaes no pudo cortar, dormido ante la jugada, y dejó pasar el esférico para que Ismael Saibari lo recogiera y bombeara a la salida de Alisson.
Así los dos equipos salieron con vida de su debut mundialista y a la vez más fuertes para el resto de la Primera Fase en el Grupo C.
