Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – Aguda se tornó la crisis en la ganadería de la región como efecto, –en gran parte– del cierre de la exportación, y repercutir en los precios al público consumidor ante la pérdida en el control de precios.
La diferencia de hasta cuatro veces más cara la carne se puede ver en solo dos pasos, esto es de cuando sale el ganado de los corrales para sacrificio hasta llegar a las vitrinas los cortes de carne para venta al público.
Queda claro que el ganado que cruzaba a Estados Unidos, ahora es comprado por engordadoras nacionales, la diferencia de precios alienta la crisis y genera tropiezos en el impulso a la producción, declaró el productor ganadero Samuel Vázquez Pérez.
El ganadero de la región, afirmó que la diferencia en ingresos sigue sumando pérdidas para el sector, debido a que la mejor paga es de Estados Unidos y sin embargo aparece suspendida la comercialización.
“La diferencia es que en tanto los mercados americanos actualmente estarían pagando sobre los 4 dólares la libra, con el cierre de exportación, nuestros envíos de becerro van a las engordadoras del interior de México en un precio de aproximadamente 85 pesos el kilogramo”, asentó.
Precisó que en tanto se venden los becerros a los engordadores en 85 pesos, en las vitrinas de los centros comerciales aparece los cortes de carne hasta en 350 pesos el kilogramo en tanto que aumentan los llamados cortes finos.
No obstante, las ventas que se hacen hacia el interior del país, son un alivio para la economía de la ganadería, pero jamás comparables a los ingresos que se tienen de la exportación, agregó Vázquez Pérez.
