Por: Susuki Esmeralda G.
Las picaduras de abejas causan entre 80 y 90 muertes anuales en México, más que otros animales ponzoñosos. El deceso ocurre por anafilaxia o por envenenamiento tras ataques múltiples. Este mes de mayo del 2026, la magistrada Oyuki Ramírez Burciaga murió en Guadalupe, Zacatecas, tras nueve días hospitalizada por más de 300 picaduras al proteger a su hijo, entre abril y mayo se reportaron muertes por enjambres en Nuevo León y Sinaloa, con víctimas que recibieron más de 200 picaduras. En junio de 2025, el empresario Sunjay Kapur falleció por choque anafiláctico al tragarse una abeja que le picó en la boca. La prevención exige acción ciudadana: evitar molestar enjambres y buscar atención médica inmediata ante síntomas graves, por supuesto la acción inmediata de las autoridades correspondientes del área para controlar dichos ataques. Algunos expertos en apicultura señalan que la falta de agua es un factor importante en la conducta inusual tras los ataques de abejas, pues muchas ocasiones no son molestadas y aun así responden a la defensiva. El tema de la falta de agua las ha hecho moverse de manera atípica a sitios y regiones que no eran usuales en busca de mejores condiciones en las flores para sus actividades.
En paralelo existe otra situación realmente preocupante, el gusano barrenador suma 133 casos activos en Tamaulipas. Ciudad Victoria concentra el mayor número en mascotas: para el fin de semana pasado reportaba 12 casos, todos en perros con heridas abiertas, lo que obliga a dueños a curar lesiones y evitar que queden expuestas. Pero abre otra interrogante: ¿Quién se hará responsable y cargo por las heridas de animales en situación de calle?, para evitar mayor riesgo de salud y propagación del gusano barrenador en nuestra ciudad. El subsecretario Cuauhtémoc Amaya señaló que los reportes oportunos activan cercos sanitarios y barridos en zonas focales y perifocales.
Sin embargo, productores ganaderos de El Mante denuncian retrasos. Mario René Muñoz Muñiz reportó desde el martes 5 de mayo una lesión sospechosa en un becerro cerca del poblado Limón, rumbo a Ciudad Ocampo. Hasta el fin de semana ninguna brigada había acudido. El productor advirtió que el ciclo reproductivo de la mosca es rápido y que la demora facilita nuevos contagios. También señaló que persiste el temor a reportar por rumores de restricciones o cuarentenas.
En Tamaulipas el animal infectado es sometido a un proceso de curación, lo cual indica que no se le sacrifica y que una vez que ellos consideran está “limpia” su carne y sigue usándose en la comercialización, lo cual enciende múltiples cuestionamientos sanitarios.
Contener la plaga requiere que la autoridad responda con la prontitud que exige el protocolo y que los productores, junto con la ciudadanía, reporten sin demora. Actualmente trabajan 150 veterinarios de Senasica y OIRSA, más 60 del Gobierno del Estado. El OIRSA mantiene a más de 100 veterinarios zootecnistas en México y Centroamérica para prevenir plagas en fronteras y aeropuertos.
En humanos sólo hay un caso confirmado en Tamaulipas, en Antiguo Morelos, ya dado de alta. Como referencia del contexto sanitario, al 13 de mayo de 2026 también se registraban 222 casos confirmados de sarampión en 21 municipios, una enfermedad que al igual que el gusano barrenador ya había sido erradicada. La salud pública no admite pausas: la responsabilidad es compartida.
No cabe duda que hay mucho trabajo por hacer en materia de salud por parte de las autoridades, pero sobre todo en invertir a la prevención y volver a restablecer los programas del campo que hacían importante disminución de este problema, pues finalmente todo impacta de manera económica, sin apoyo al campo, nuestra economía pende de un hilo, y sin salud en la población estamos destinados al declive.
Manténgase atento a estas tres situaciones de salud y de la posible nueva pandemia que está en puerta ya ni hablamos en esta ocasión, pues con lo ya mencionado es suficiente preocupación y tarea.
¡Hasta la próxima entrega, saludos cordiales desde el Averno!
