Especial/LA RED
TOLUCA, EDOMEX.- Encabezados por un operador del cártel de La Familia Michoacana, una red criminal que sometía a comerciantes de la región, a los que obligaba a vender productos que les asignaban a un sobreprecio, fue desarticulada en un operativo federal en el Estado de México.
Si los comerciantes no aceptaban, eran agredidos o ejecutados.Ocho personas fueron detenidas. El principal fue identificado como Eli “N”, quien se desenvolvía en el municipio de Valle de Bravo como “empresario” y se ostentaba como dueño de la casa “Jimex”, una distribuidora de materiales de construcción en la región.
Eli es acusado de secuestro y extorsión, además de ser identificado como el jefe del sometimiento de comerciantes del lugar, quienes eran obligados a vender la mercancía que el cártel decidía y al precio que imponía.
A Eli le incautaron ranchos con lagos y caballerizas en Amanalco, municipio cercano a Valle de Bravo. También se había hecho dueño de minas de grava.
“(Eli) tenía una de las casas de materiales más notables de la zona”, dijo el Fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes.
En la región básicamente no se podía comprar ningún producto de construcción si no contaba con su visto bueno y si no era transportado por sus propios medios, detalló.Los otros siete detenidos ocupaban “puestos gerenciales” en la red.
Según la autoridad, eran el controlador de la distribución de pollo, el de carne, el jefe de un sindicato transportista, una contadora y tres operadores criminales del grupo.
