LUPITA TORRES / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- Este lunes por la mañana se celebró la misa exequial en honor a Monseñor Rafael Gallardo García OSA, Obispo Emérito de la Diócesis de Tampico, en la iglesia Catedral de esta Ciudad, quien falleció el sábado 30 de enero, por muerte natural, de acuerdo con lo informado por el padre Néstor Javier Lóez Rodríguez, vocero de la Diócesis de Tampico.
La ceremonia solemne, que inició a las 10:00 horas, con cuerpo presente, fue presidida por el Obispo de la Diócesis de Tampico, José Armando Álvarez Cano y se contó con la presencia de todos los sacerdotes de las parroquias que la conforman y cumpliendo con todos los protocolos de seguridad en salud.
Monseñor Gallardo García nació en Yuridia, Guanajuato el 28 de octubre de 1927, mismo que recibió orden sacerdotal en Roma Italia en la Basílica de San Juan de Letrán el 8 de abril de 1950.
Fue Juan Pablo II quien lo designó Obispo de Tampico el 21 de mayo de 1987, diócesis en la que se retiró el 27 de diciembre de 2003.
“Queridos hermanos la celebración de la pascua eterna de mi hermano Rafael Gallardo García, tiene antes que nada un profundo sentido de agradecimiento a Dios por las inmensas gracias, no solo que él recibió en sí mismo en su persona y que hicieron de él un extraordinario ser humano y pastor de su iglesia, sino también nuestro agradecimiento por cuántas bendiciones recibidas y derramadas sobre su pueblo santo durante su vida sacerdotal y episcopal, sabemos por experiencia que nadie en la vida le toca escoger a sus padres y hermanos, nadie de nosotros los escoge, sino que son un regalo de Dios que nos alegran la vida y que caminan a nuestro lado”.
Recordó la experiencia que contaba un nuncio apostólico cuando una diócesis se aferraba a que se nombrara un obispo que ellos querían, el nuncio señalaba no quieren un obispo, quieren a su obispo.
“Y en la iglesia los obispos no se hacen por aclamación popular, no se hacen llevando a la urna los votos, no se escoge como al igual padres y madres de familia no escogieron a sus hijos, sino que en la iglesia el obispo es siempre un don, un regalo de Dios. Hoy queremos agradecer a Dios el gran regalo que nos concedió en la paternidad ejercida por Don Rafael en nuestra Diócesis a lo largo de su ministerio episcopal, cerca de 16 años, hombre lleno de alegría y entusiasmo, sabio y culto, con una preocupación constante por sus sacerdotes y sus fieles”.
Hizo referencia que Monseñor Gallardo García cambió la sigla de su orden de San Agustín, OSA, por el nombre de Obispo Servidor y Amigo, que se hicieron vida a lo largo de su ministerio, hombre de innumerables gestos de bondad.
Con todos los ritos católicos se sepultó el cuerpo del obispo emérito de Tampico, Rafael Gallardo, en el ala izquierda del altar de la Iglesia Catedral de Tampico.
A este acto solemne también acudió el obispo de la diócesis de Valles, San Luis Potosí, Roberto Jenny, entre otros representantes de la iglesia y autoridades municipales.
