Eduardo García / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – La entrada en vigor de la normativa que prohíbe la venta de comida chatarra en planteles educativos impacta severamente a las dulcerías locales, que ahora luchan por mantenerse a flote con nuevas estrategias de venta.
Olivia Duque, propietaria de la Dulcería Duque ubicada en el mercado Santander, señaló que esta situación reduce de forma drástica el suministro de productos a las cooperativas escolares, que antes eran clientes frecuentes.
“Llegábamos a surtir hasta dos veces por semana, pero ahora no podemos vender dulces, ni gomitas, ni nada similar”, lamentó.
Duque, explicó que aunque algunos productos como los chicharrones siguen siendo solicitados, las ganancias que dejan son mínimas en comparación con los dulces tradicionales, que solían tener alta demanda.
Con la esperanza puesta en la próxima celebración del Día del Niño, los comerciantes del giro confían en que las autoridades del sector Salud permitan cierta flexibilidad para ese día.
“Tenemos que adaptarnos. Ya no contamos con las ventas constantes, pero buscamos nuevas formas de mantenernos”, expresó.
A pesar de las restricciones, la comerciante destacó que el gusto de los niños por los dulces persiste, y muchos padres continúan comprándolos para ellos.
“El problema no son los dulces, sino el consumo excesivo. Todo en exceso es lo que daña, tanto a niños como a adultos”, puntualizó.
