En el Día Mundial del Asperger se considera que a pesar de contar con habilidades altamente valoradas en sectores estratégicos como tecnología, auditoría y análisis de datos, muchas personas con Asperger no logran acceder a empleos adecuados debido a estereotipos erróneos.
A pesar de que una de cada 36 personas está dentro del espectro autista, el 85 por ciento de ellas sigue desempleada o subempleada, según cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, asegura Valeria Pérez Silveira, especialista en inclusión organizacional y directora de la empresa de recursos humanos con mirada de inclusión XalaN.
Esta realidad compartida por igual en América Latina, pone en evidencia la falta de oportunidades y las barreras estructurales que persisten en las empresas.
En el tema del Asperger y el mundo laboral, las entrevistas de trabajo convencionales penalizan a las personas con Asperger al priorizar la fluidez verbal, la improvisación y la interacción social como indicadores de idoneidad para un puesto.
Sin embargo, estudios han demostrado que en áreas como auditoría, desarrollo tecnológico y análisis de datos, las personas neurodivergentes pueden reducir errores hasta en un 40 por ciento debido a su atención al detalle y pensamiento estructurado.
Los datos lo confirman: las empresas que han implementado estrategias de inclusión neurodivergente han logrado reducir errores en procesos críticos hasta en un 40 por ciento, mejorar la retención de talento en un 50% e incrementar su productividad en un 30 por ciento.
Sin embargo, menos del 20 por ciento de las personas con Asperger tiene un empleo a tiempo completo. ¿El problema? Procesos de selección obsoletos que priorizan la fluidez verbal, la improvisación y la interacción social como indicadores de idoneidad para un puesto.
“El mayor obstáculo para la inclusión es que seguimos midiendo talento con métricas equivocadas”, enfatiza Pérez Silveira. “Las entrevistas tradicionales no identifican habilidades técnicas clave, sino la capacidad de hablar bien bajo presión. Pero la precisión, la concentración y el pensamiento lógico no se miden con una charla improvisada”.
Uno de los principales obstáculos para la inclusión sigue siendo la persistencia de mitos sobre la capacidad laboral de las personas con Asperger. Entre los más comunes está la idea de que no pueden trabajar en equipo, cuando en realidad, con procesos bien estructurados y comunicación clara, pueden colaborar de manera eficaz y aportar perspectivas innovadoras en la resolución de problemas.

