noviembre 29, 2022

El Campestre…

  • LA MADRIGUERA FIFI
  • Su especialidad: Robar terrenos; Hernán de la Garza, Rogelio Méndez y el sujeto apodado “El Talón” González: “pillos de 7 suelas”

Por José Dosal Hernández
CIUDAD VICTORIA.- La avaricia, la codicia y lo sinvergüenza, caracteriza a algunos miembros del Club Campestre de la localidad.

Ahí donde todo se permite, menos estar jodido.

Muchos de ellos se han enriquecido al amparo del poder público-político, sólo sus trafiques ilegales fueron aplacados un poco por el gobierno panista pero con la llegada de MORENA, los ladrones de cuello blanco se disponen a reactivarse.

Ese grupo de malandrines ataviados en trapos comprados en exclusivas tiendas de McAllen, y trajes italianos, han mantenido estancada a Ciudad Victoria al tener el control político-empresarial, es su caja chica.

Navegan con bandera de empresarios y cínicamente se comparan con empresarios regiomontanos, queretanos o tapatíos, pero no llegan ni a burdas copias, son oportunistas sexenales, pues sus “empresas” florecen al amparo de tranzas con licitaciones directas oficiales y asignaciones de millonarias obras pagadas con dineros del pueblo.

OTRO NEGOCIO ES EL ROBO DE TERRENOS ‘ABANDONADOS’
Modus Operandi
Por décadas han cambiado a su antojo y conveniencia el crecimiento de la ciudad, hombres y mujeres adineradas, fifis o conservadores se reúnen en El Campestre o Casino Victorense para decidir hacia dónde crecer la capital victorense, norte o sur.

Durante una reunión en la madriguera fifi se decidió en medio de bebidas algunas edilicias y otras alucinógenas, ampliar la ciudad hacia el zona norte, inicialmente se había dicho sería al sur.

Fue sólo una jugada de engaño.

Corría la administración de Enrique Cárdenas del Avellano.

Para entonces ya las familias pudientes a través de sus empresas inmobiliarias habían comprado todos los terrenos a precio de ganga.

Sus constructoras iniciaron la construcción de fraccionamientos privados y exclusivos La Salle, colegios, también hospital, La Torre Bicentenario, entre otras.

Controlan gubernaturas y alcaldías, también El Congreso, para mafiosamente acordar y autorizar la compra-venta o donaciones de predios, “abandonados”.

El Embarcadero, los terrenos de la Bicentenario, una hermana de Eugenio Hernández, se apoderó de un terreno a la altura del 8 ceros Olivia Ramírez y construyó un exclusivo fraccionamiento.

Han robado miles y miles de hectáreas.

A un costado del campo de Golf del Campestre, tramposamente el abogado de la familia Cárdenas, Rogelio Méndez ejecutó una serie de argucias legaloides en complicidad con el corrupto ex magistrado Hernán de la Garza y el sujeto apodado “El Talón” González y se apropiaron del predio.

Con las influencias de Hernán recién corrido por el Gobernador Américo Villarreal Anaya, y el traicionero litigante vende-casos, Méndez, cedieron en comodato el terreno al Campestre recibiéndolo “El Talón”, con documentos falsos, siguiente paso es legalizarlo y venderlo en más de 15 millones de pesos a los “honestos” socios del Campestre.

El Talón dejó la Presidencia del Consejo del Campestre, Hernán ocupa un cargo en el mismo y Rogelio espera le paguen los Cárdenas con una membresía.

Es una grotesca secta, donde conviven todas las familias tranquilamente, como una mafia siciliana, donde incluso se matan, lloran, se sepultan y el sábado se emborrachan de alegría.
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…