POR DAVID JUAREZ URESTI
Supongo que, por lo menos una vez, en el trayecto de su vida, a usted también le ha sucedido lo que a mí me pasó una mañana reciente, si no le molesta, permítame relatarle: como últimamente acostumbro, a las 5:30, acompañé a mi hermano menor, Rubén, a caminar en la playa Miramar, llegamos en auto, lo estacionamos a la altura de la rotonda de las sirenas, recorrimos el trayecto hacia la escollera, nos dirigimos hasta el faro de la punta, tomamos algunas fotos y video del despertar del día, el cual, de manera ocasional, compartimos con familiares, amigos y contactos de WhatsApp.
En el retorno al vehículo, imprimimos más velocidad a cada uno de nuestros pasos. Como suele suceder, apremia el tiempo.
Antes de subir nuevamente al automóvil, el cielo empezaba a aclararse, algunos rayos del sol, poco a poco, se asomaban.
Volvimos a casa, una ducha, desayuno ligero, y a iniciar las labores productivas.
Resulta que, quien En Mis Palabras escribe, necesitaba los servicios de un herrero, ante ello, insistí en contactar al de confianza, pero, debido a que ya tenía compromisos agendados fuera de la ciudad, le fue imposible atenderme. A pesar de recomendarme con un soldador que el conocía, con el fin de ganar tiempo, opté por circular por la zona centro de Ciudad Madero en busca de uno.
Ha escuchado hablar de la colonia Tinaco?, sí?, para quienes respondieron que no, déjeme decirle que está pegadita al río Pánuco, es una de las de mayor tradición en la urbe petrolera, prácticamente, aquí nació el municipio al que anteriormente, se le llamaba Villa de Doña Cecilia. Por esas calles indagué.
Pues bien, luego de varios intentos y puertas tocadas, me dirigí a un ciudadano que se encontraba sentado en una banquita de la Plaza Galeana.
Al hacerle saber lo que necesitaba, inmediatamente me indicó que en la contra-esquina poniente del parque, habita un herrero reconocido por su calidad en todos los trabajos que realiza, relacionados con la soldadura.
Sin dudar, me dirigí al domicilio señalado, de donde, todavía “modorrito”, salió César, quien, diligentemente me atendió y accedió a apoyarme.
Acudimos a tomar medidas y adquirir materiales, poco después del medio día, César lucía “manos a la obra”.
En el diálogo que sostuvimos, me preguntó si yo había estudiado en la secundaria Melchor Ocampo, a lo que contesté afirmativamente, ya que en la 1 de Madero, cursé el tercer grado; primero y segundo, en la Prevo Dos de Tampico, allá por Colonias.
Me hizo saber que, aunque es menor que yo, me conoció en la Melchor; fue compañero de generación de mi hermano Rubén. Sinceramente, yo no lo recuerdo.
Esto es a lo que me refería al inicio de mi escrito, saber si usted también ha tenido experiencias como la aquí compartida: conocer a una persona casi 40 años después?, sobre todo, cuando, previamente, estuvo tan cercana la posibilidad de haber entablado una amistad, pero no fue así.
Fíjese como se vino a gestar nuestro primer diálogo, en lo personal, por una necesidad, y él, diligentemente, atendiéndola.
Le hice saber que con su calidad como soldador, bien podría trabajar legalmente en el extranjero, por ejemplo, en Canadá. Respondió que lo intentó, sin embargo, no tuvo una experiencia positiva, ya que, las personas a quienes entregó su documentación, la utilizaron ilegalmente, para acreditar a otro soldador, sí!, lo engañaron!, lo estafaron!
Independientemente de compartir con ustedes el gusto generado por encontrarnos con una persona amistosa y trabajadora, el punto al que quería llegar, es el de exhortar por una mayor atención y vigilancia a las autoridades de los tres niveles de gobierno, que se encargan de promover la contratación de connacionales, que buscan en el extranjero una opción real, segura y conveniente para trabajar.
No es posible permitir que vivales se aprovechen de la nobleza y necesidad ciudadana, para cometer ilícitos que trascienden fronteras, que pudiesen abortar y destrozar los esfuerzos gubernamentales, por generar opciones atractivas y bien remuneradas de empleo, fuera de nuestro país.
En Altamira, constatado está el esfuerzo de su alcaldesa Alma Laura Amparán Cruz por atraer inversiones que permita la generación de nuevas fuentes de empleo. Adrián Oseguera en Madero y Jesús Nader en Tampico, han externado su intención de lograr que en los municipios que conducen, florezca la empleabilidad.
Sabemos que la tarea de crear espacios de trabajo no es fácil, sin embargo, cuando se promueve que mexicanos emigren a naciones como Estados Unidos, Canadá ó Alemania, lo menos que se debe ofrecer, es la seguridad de que, los aspirantes a ocupar las vacantes de oficios y profesiones en otras naciones, lo hagan con la plena confianza de que, nuestras autoridades, estarán al pendiente de cada uno de sus procesos, desde la contratación, supervisión aleatoria de la estancia en el país que lo recibe, hasta su retorno a suelo patrio.
De esta forma, además de la prosperidad y progreso que se anhela, se logrará mayor tranquilidad, certidumbre y confianza, en cada uno de quienes integran las familias, de los trabajadores mexicanos en el extranjero.
PALABRAS CONCRETAS
El sector educativo ha sido uno de los rubros mayormente atendidos por el gobierno municipal altamirense que preside Alma Laura Amparán Cruz, quien está inmersa en un proceso de entrega de obras, en las que se han invertido 189 millones de pesos, desde su arribo al frente de la comuna industrial.
Los recursos aplicados provienen de programas como el FORTAMUN (Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios) y del FAIS (Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social), los que se han destinado a la edificación de aulas didácticas, plazas cívicas, desayunadores escolares, módulos sanitarios, canchas de usos múltiples y bardas perimetrales, en planteles ubicados en el área urbana y zonas ejidales.
La educación en Altamira se consolida modernizando y haciendo más funcionales sus escuelas.
PALABRAS BREVES
Karen, es la hija pequeña de Patricia, la menor de mis hermanas. Mi sobrina, hace unos días recibió mensaje de la cigüeña por su próxima visita; junto a “Mini”, Andrés, su esposo, lucen emocionadísimos y radiantes.
La presencia de DIOS, seguro estoy, será permanente con su protección y bendiciones para los tres…Felicidades!!!
GRACIAS POR SU LECTURA
