Usa su poder para impedir por la fuerza la instalación de los vendedores en la vía pública
La tarde de este miércoles, la Avenida Tamaulipas -también conocida como “Rodolfo Torre Cantú”- se convirtió en escenario de un violento acto de represión ordenado por el alcalde de Ciudad Madero, Erasmo González Robledo, contra comerciantes de mercados rodantes que intentaban trabajar en horario vespertino para protegerse del intenso calor.
Especial / LA RED DE ALTAMIRA
MADERO. – La tarde de este miércoles, la Avenida Tamaulipas -también conocida como “Rodolfo Torre Cantú”- se convirtió en escenario de un violento acto de represión ordenado por el alcalde de Ciudad Madero, Erasmo González Robledo, contra comerciantes de mercados rodantes que intentaban trabajar en horario vespertino para protegerse del intenso calor.
Testigos y afectados señalaron que, sin previo diálogo ni aviso, el presidente municipal giró instrucciones para desplegar un operativo con más de 10 unidades de la Guardia Estatal, Tránsito local y personal de diversas áreas municipales.
El objetivo: impedir por la fuerza la instalación de los vendedores en la vía pública.
El operativo, descrito por los comerciantes como “desproporcionado y abusivo”, derivó en empujones, golpes y detenciones arbitrarias. Entre las personas agredidas se encontraba una mujer embarazada que, según versiones de testigos, fue golpeada por uniformados al resistirse al desalojo.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo elementos policiacos y funcionarios municipales cercaron a los vendedores, ejercieron fuerza física y utilizaron tácticas de intimidación para dispersarlos, provocando la indignación de ciudadanos y colectivos defensores de derechos humanos.
Organizaciones civiles advierten que este episodio no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de uso autoritario de la fuerza pública por parte de la administración de González Robledo, quien ya había sido señalado anteriormente por presuntas irregularidades y prácticas de hostigamiento contra grupos vulnerables.
Hasta el cierre de esta edición, el Ayuntamiento de Ciudad Madero guardaba silencio, sin ofrecer explicación ni asumir responsabilidad por las agresiones denunciadas.
