ESPECIAL / LA RED
CIUDAD MADERO.- Mientras salen nuevos testimonios sobre las vejaciones a estudiantes de la Academia Militarizada de Marina Doenitz, se presentó al Cabildo de Ciudad Madero la petición de mostrar los permisos que le dieron la libertad de actuar a su antojo.
Fue la regidora Mayra Ojeda, en la sesión del viernes, quien exigió la presentación de la licencia de funcionamiento de la escuela, cuya expedición le corresponde al municipio. Contacto había, pues el alcalde Erasmo González visitó el plantel el año pasado y se tomó una fotografía con el dueño, Jorge Luis Ponce.
El lunes pasado, la niña Dafne Zapata, de 13 años, vino de El Mante a un campamento en el Academia Militarizada de Marina Doenitz, pero los directivos la entregaron muerta el jueves 16.
“Les pido de manera muy respetuosa que se esclarezcan de inmediato puntos muy importantes y, sobre todo, que me lo informen por escrito: ¿quién es el propietario del lugar y quién lo arrendaba?”, dijo la regidora.
“¿Dónde están los permisos?; ¿tenía esta academia licencia de funcionamiento que el municipio está obligado a otorgarlo previo a su apertura? ¿Se realizaron las inspecciones de Protección Civil y los dictámenes de ley vigentes?”.
Ojeda también exigió los nombres de los funcionarios que otorgaron esos permisos y del que autorizó la operación sin hacer después ninguna supervisión.
“El que haya otorgado permisos de manera indebida”, advirtió, “en el municipio y en las personas que firmaron esos permisos, podría recaer una presunta responsabilidad penal que hoy cobró la vida a una niña de 13 años”.
Al preguntarle sobre estos temas, después de la sesión, el alcalde Erasmo González Robledo dijo que la regulación de las escuelas y las verificaciones de Protección Civil a esos inmuebles corresponden a instancias estatales.
Pero la respuesta es inexacta: está vigente el marco legal obligatorio de coordinación institucional que establece que Protección Civil del Estado y las unidades municipales colaboren.
Ambas instancias se coordinan para verificar que los locales cumplan con las normas de seguridad para obtener así la constancia oficial.
