Por Federico Kiko Pérez
En los últimos cinco años, la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, ha enfrentado varios eventos climáticos severos que han causado inundaciones significativas y pérdidas considerables. A continuación, se detallan los más destacados:
- Marzo de 2025: Inundaciones por lluvias intensas
En marzo de 2025, lluvias intensas provocaron inundaciones sin precedentes en Reynosa. Se reportaron al menos tres fallecidos y numerosas personas quedaron atrapadas en sus vehículos y viviendas debido a la rápida acumulación de agua. Las imágenes mostraban automóviles, casas, plazas comerciales y escuelas completamente inundadas. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) implementó el Plan DN-III para auxiliar a los afectados, y las empresas locales suspendieron actividades para iniciar labores de limpieza. Municipios cercanos y la ciudad estadounidense de McAllen también resultaron afectados. 
- Julio de 2020: Tormenta Tropical “Hanna”
En julio de 2020, la Tormenta Tropical “Hanna” tocó tierra en Tamaulipas, causando fuertes lluvias y vientos en Reynosa. Alrededor de 40 colonias sufrieron inundaciones severas, lo que llevó a la evacuación de decenas de familias y provocó daños en viviendas y vehículos. El Hospital Materno Infantil también resultó afectado por las inundaciones. Las autoridades de Protección Civil realizaron múltiples rescates en las zonas más afectadas, mientras que el Ejército Mexicano activó el Plan DN-III-E para auxiliar a la población. 
- Junio de 2019: Tormenta con lluvias intensas
En junio de 2019, una fuerte tormenta azotó Reynosa, dejando un saldo de dos personas fallecidas y más de 8,000 viviendas dañadas. Se registraron inundaciones en 54 colonias, con niveles de agua que alcanzaron hasta 1.5 metros de altura en algunas áreas. Las autoridades habilitaron refugios temporales para los afectados y desplegaron operativos de rescate y apoyo en las zonas más perjudicadas. 
Pérdidas más destacadas
Los eventos mencionados han causado pérdidas humanas, daños materiales en miles de viviendas y vehículos, interrupciones en servicios básicos como electricidad y agua potable, y afectaciones a la infraestructura pública, incluyendo hospitales y escuelas. Además, han tenido un impacto económico significativo debido a la suspensión de actividades comerciales y productivas en la región.
