IMPERIO de corrupción SECRETARÍA DE SALUD

IMPERIO de corrupción SECRETARÍA DE SALUD

Destapan la cloaca y aflora podredumbre

En todos los oficios de compras y adquisiciones existe una sola firma NAZARIO ASSAD MONTELONGO, conocido como “El Pollo” o “El Zar de la Corrupción”. Más de 12 años en la Dirección Administrativa le permitieron construir una red de complicidades que se traducirán en millones y millones de pesos, mismos que terminaban en sus bolsillos. Lo colocó Eugenio Hernández Flores y lo sostuvo Egidio Torre Cantú.

Especial / José Dósal Hernández / LA RED DE ALTAMIRA

TAMAULIPAS.-Se llevará tiempo sanear la Secretaria de Salud de Tamaulipas, hasta el último rincón de esa noble institución fundada para hacer el bien y utilizada en los últimos 15 años como un cuerno de la abundancia con fines políticos  y particulares.

El reto y compromiso para sanearla lo hizo el propio gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca y Gloria de Jesús  Molina Gamboa hoy Secretaría de Salud.

En realidad se enteraron de la podredumbre hasta que tomaron el control.

Esta visto y comprobado que Lydia Madero jamás investigaría la corrupción, sus comadres “Las Magnolias” no lo permitirían, prefirió renunciar que dejar de pertenecen a la misma “socialite” victorense

Sin embargo debieron de haber volteado 15 años atrás para darse cuenta del enorme imperio de corrupción  construido por priistas.

Una perversa y calculada triangulación que abarca La Secretaría de Salud y las que deberían ser nobles instituciones  de proporcionar salud como son el IMSS y el ISSSTE.

Y acaba en las mismas constructoras, los mismos laboratorios o farmacias e infinidad de plazas y compensaciones, incluso a las mismas personas o apellidos.

Y muy seguramente en todos los oficios de compras y adquisiciones existe una sola firma NAZARIO ASSAD MONTELONGO, conocido como “El Pollo” o “El Zar de la Corrupción”.

Más de 12 años en la Dirección Administrativa le permitieron construir una red de complicidades que se traducirán en millones y millones de pesos, mismos que terminaban en sus bolsillos.

Lo colocó Eugenio Hernández Flores y lo sostuvo Egidio Torre Cantú.

El semanario Punto Rojo, inició la investigación (2015)  cuando aumentaron las denuncias en Conciliación y Arbitraje, cientos de empleados exigían sus bases, unos tenían laborando cerca de 10 años sólo bajo contrato.

Existían cerca de 2 mil querellas de 16 mil empleados con los que cuenta la Secretaría de Salud.

Los trabajadores tanto administrativos como de hospitales y clínicas veían como hijos de funcionarios priistas o amigos de Nazario ingresaban a laborar con excelentes plazas y compensaciones.

Algunos o algunas ganaban compensaciones desde los 50 a los 120 mil pesos mensuales.

Blanca Valles Rodríguez, no los defendía, era cómplice de las atrocidades, la mujer hacia negocios con los “difuntitos”.

Los defensores jurídicos, al igual que los del ISSSTE o el IMSS se embolsado fuertes sumas de dinero al participar en juicios simulados.

Todos ligados familiarmente.

TRÁFICO DE MEDICAMENTOS, MATERIAL CLÍNICO y SUBROGACIONES

Mientras Nazario Assad Montelongo, controlaba Salud Estatal su hermano José Manuel “El Güero” hacia lo mismo con el Seguro Social y sus clínicas a nivel estatal.

El poderío del grupo Victoria encabezado por Eugenio Hernández Flores, también abarcaba el ISSSTE con Enrique de la Garza Montoto y hoy con Juan Manzur Arsola.

La organización criminal operaba sincronizadamente  al momento de realizar los convenios con farmacias y laboratorios.

Todos surtían con el mismo proveedor.

Resultando ser del mismo clan.

Los Calanda, Los Salazar, incluyendo a Tofit Salum Fares.

Incluso existe la presunción de que Farougt  Fatemi Corcuera, era el vendedor mayoritario  de medicamento y equipos clínicos.

La Federación envía millones y millones de pesos al sector salud y eran manejados a su conveniencia.

No les importaba modernizar las instituciones porque también cuentan con clínicas particulares a donde eran llevados pacientes derechoabientes y posteriormente cobraban millones por las famosas subrogaciones.

Compra de medicamentos, de equipo clínico, construcciones de hospitales  (Regional) remodelaciones (sus constructoras) y demás necesidades hospitalarias.

El “Güero” Assad fue removido de su cargo tras haber delatado a Eugenio Hernández, ante la justicia de Estados Unidos porque le vendió la primera residencia que el ex gobernador compro en tierras del Tio Sam.

Geño construía residencias y se las “vendía” a directores y secretarios de alguna dependencia, mismas que pagaban con dinero sustraído del presupuesto.

Aureliano Salinas, cuñado de Eugenio y encargado de la PROFEPA, inició una investigación en el IMSS y  “encontró ” anomalías que le costarían el trabajo a Asaad y su lugar es ocupado por Roberto Hernández Báez “El Boby”, amigo de Eugenio e incondicional del fallecido Rodolfo Torre Cantú.

Enrique de la Garza, dejo el cargo y lo tomo Juan Guillermo Manzur, ex cuñado de Hernández Flores.

El Gobierno del Estado destina fuerte presupuesto a la Secretaría de Salud, también el Gobierno Federal.

La Organización Panamericana de la Salud y la misma Organización Mundial de la Salud, hacen importantes aspiraciones.

El Hospital Regional debió ser construido en la Huasteca Potosina, porque existen más necesidades sin embargo Eugenio, logró que se instalará en Victoria, su coraje fue que jamás se le permitió a uno de sus familiares dirigirlo.

Temas como medicamentos controlados, apoyos a minusválidos donde vendían hasta las prótesis son aparte.

LA SALLE, NEGOCIO FRUSTRADO

La salud resultó un excelente  negocio para el grupo político Víctorence, tan fue así que fundaron su propio hospital, LA SALLE.

Incluso ahí darían trabajo a doctores recomendados

Llevará tiempo terminar con tanta corrupción, pero lo que sí es verdad es el esfuerzo que el Gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, hace para poner orden para que regrese la impartición de servicio de salud a su cauce y deje de ser un negocio familiar.