Especial / LA RED DE ALTAMIRA
Nuevo Laredo.- Dos días después de que una camioneta van se desbarrancó en la Sierra de Santiago, en Nuevo León, con 16 familiares a bordo, los funerales de las víctimas comenzaron ayer en esta frontera, donde vivía la mayoría de los 12 fallecidos, de acuerdo con el periódico El Norte.
De acuerdo con la Fiscalía General de Nuevo León, ayer se entregaron los restos del pequeño José Gael Martínez Puntos, de 10 años, fallecido en la Clínica 8 de Santiago, así como los de Melanie Martínez Hernández, de 15 años, y de José Guadalupe Martínez Agustince, de 64 años, que murieron en el lugar del accidente.
El primero en ser despedido fue Gael, cuyos restos empezaron a ser velados en una capilla de Funerales La Paz, en la Colonia Buena Vista.
Por la tarde, alrededor de las 18:00 horas, al lugar llegaron algunos de sus compañeros de la Primaria Ignacio Ramírez, donde cursaba el quinto año.
La madre del pequeño los recibió afuera del lugar, donde se vieron en silencio.
Sin embargo, al ingresar y ver el féretro, unas niñas rompieron en llanto, para después cubrirse el rostro y alejarse, siendo reconfortadas por otras mujeres en la capilla.
Se tiene previsto que los restos del niño sean sepultados mañana en el panteón Jardín de los Ángeles.
Familiares de las otras víctimas cuyos restos también fueron entregados, aún estarían ayer realizando los trámites para sus funerales.
En el caso de Melanie, que estudiaba bachillerato técnico con especialidad en Laboratorio Clínico, sus compañeros hicieron un memorial en la escuela.
