Vicente Maldonado / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO.- En medio de una nueva gestión municipal liderada por Carmen Lilia Canturosas, quien fue reelecta como presidenta de Nuevo Laredo, ha surgido una fuerte polémica que involucra al nuevo Cabildo. Compuesto por un número significativo de regidores de oposición, principalmente del Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), estos funcionarios han sido señalados por colocar operadores políticos en puestos municipales. Sin embargo, las acusaciones no se detienen ahí, ya que se afirma que estos nuevos empleados, conocidos como “aviadores”, no realizarán labores reales para el municipio, sino que cobrarán un sueldo sin trabajar y seguirán operando políticamente en las colonias, fortaleciendo la agenda opositora al gobierno municipal.
La controversia comenzó a tomar fuerza en colonias como Nueva Era y Villas de San Miguel, donde se vio a operadores políticos del PAN y PRI buscando con urgencia a sus colaboradores más cercanos para pedirles la papelería necesaria y así integrarlos a la nómina municipal. Esto ha generado malestar entre la población, ya que la sospecha de que un gran número de aviadores se integrará al gobierno ha encendido las alarmas. A pesar de lo evidente, las críticas señalan que se trata de una operación sigilosa, diseñada para que la administración municipal no descubra a tiempo sus intenciones de llenar puestos con personas que no trabajarán, sino que fortalecerán la estructura política de los partidos de oposición.
Este tipo de prácticas no solo representan una carga innecesaria para las finanzas municipales, sino que además traicionan la confianza que la ciudadanía depositó en el proceso democrático que eligió al actual gobierno. La nómina del municipio es información pública, y la situación ha generado presión sobre la administración de Canturosas, con el clamor popular exigiendo que se ponga un freno a estas maniobras, que parecen más enfocadas en beneficiar a los partidos opositores que en mejorar la vida de los ciudadanos de Nuevo Laredo.
La práctica de llenar el gobierno con “aviadores”, que cobran sueldos sin cumplir funciones reales, no solo es una falta de ética, sino que también socava los intereses del municipio y debilita el servicio público. Es urgente que la administración tome medidas firmes para detener esta infiltración y evitar que los recursos municipales sean utilizados para favorecer a quienes trabajan en contra de los intereses de la ciudadanía.
