Por José Eleazar de Ávila Pérez
Del cambalache a la millonaria fiesta mexicana…
Dice una frase: “Pretexto te dé Dios que el saber
nada te importe. No sé me el autor, pero lo que sí
comprendo es que, al revisarla, todo me remite al
territorio de la ignorancia y cosas peores.
Ganó Inglaterra, perdió nuestra amada Selección
Mexicana y ya podemos hacer una lista
interminable de pretextos en las fases del duelo.
Conmoción, Reacción, Negación, Ira, Negociación,
Depresión, Prueba, Aceptación y Esperanza; ahora
si se fijan, etapas más milimétricas que las
tradicionales.
Podemos culpar al entrenador Javier Aguirre, que
si sacó al colombiano sin estar “bofeado”, que
Morita estaba muy verde, lo que Usted guste y
mande, sin embargo, si somos un poco de serios,
siempre hay que voltear al método científico, al
sistema pues, esa forma de organizar la
mediocridad con fines de alta perversidad, donde
el brazo armado es la educación y la manipulación
a través de la economía y medios.
En fin que este día, estoy de pocas pulgas pero,
siempre con la mejor intención de que revisemos a
través de la literatura musical los que nos sigue
pasando como hispanos, como mexicanos.
Y para ello, me voy a remitir sin cortes a dos joyas
de la literatura musical del siglo 20. La primera,
Cambalache, es de Enrique Santos Discépolo,
quien en en 1934 decía algo que es atemporal para
las naciones del continente americano. Hasta que
se demuestre lo contrario, pues como luego se
dice, más que el régimen, los que siempre pasa es
que solo se cambia de estafadores.
“El mundo fue y será una porquería, ya lo sé, En el
quinientos seis y en el dos mil también, Que
siempre ha habido chorros, Maquiávelos y
estafáos’, Contentos y amargaos, valores y dublé.”
“Pero que el siglo veinte es un despliegue, De
maldá’ insolente ya no hay quien lo niegue,
Vivimos revolcaos en un merengue, Y en el mismo
lodo todos manoseaos”.
“Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que
traidor, Ignorante, sabio, chorro, generoso,
estafador, Todo es igual, nada es mejor, Lo mismo
un burro que un gran profesor, No hay aplazaos ni
escalafón, Los inmorales nos han iguala’o”.
“Si uno vive en la impostura, Y otro roba en su
ambición, Da lo mismo que sea cura, Colchonero,
rey de bastos, Caradura o polizón”.
“¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!,
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón!,
Mezclao’ con Stavisky van Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón, Ferner y San Martín, Igual
que en la vidriera irrespetuosa, De los
cambalaches se ha mezclao’ la vida”.
“Y herida por un sable sin remache, Ves llorar la
Biblia contra un calefón, Siglo veinte, cambalache,
problemático y febril, El que no llora no mama y el
que no roba es un gil”.
“Dale nomás, dale que va, Que allá en el horno nos
vamo’ a encontrar, No pienses más, sentate a un
lao’, Que a nadie importa si naciste honrao’, Es lo
mismo el que labura, Noche y día como un buey,
Que el que vive de los otros, Que el que mata o el
que cura O está fuera de la ley”.
Por décadas prohibida, hoy la podemos cantar y
compartir gracias a las medianas libertadas
conquistadas.
Y ahora va la segunda. La Fiesta: Es de Joan
Manuel Serrat -1970-, que habría que ver como
sobrevivió a la ira de Franco. Pero bueno igual se
las comparto para que la reflexionemos ahora que
nos planchó Inglaterra.
“Gloria a Dios en las alturas, Recogieron las
basuras, De mi calle, ayer a oscuras, Y hoy
sembrada de bombillas, Y colgaron de un cordel,
De esquina a esquina un cartel, Y banderas de
papel, Verdes, rojas y amarillas”.
“Y al darles el Sol la espalda, Revolotean las
faldas, Bajo un manto de guirnaldas, Para que el
cielo no vea, En la noche de San Juan, Como
comparten su pan, Su mujer y su gabán, Gentes de
cien mil raleas”.
“Apurad, Que allí os espero si queréis venir, Pues
cae la noche y ya se van, Nuestras miserias a
dormir, Vamos subiendo la cuesta, Que arriba mi
calle, Se vistió de fiesta”.
“Hoy el noble y el villano, El prohombre y el
gusano, Bailan y se dan la mano, Sin importarles la
facha, Juntos, los encuentra el Sol, A la sombra de
un farol, Empapados en alcohol, Magreando a una
muchacha”.
“Y con la resaca a cuestas, Vuelve el pobre a su
pobreza, Vuelve el rico a su riqueza, Y el señor
cura a sus misas, Se despertó el bien y el mal, La
zorra pobre al portal, La zorra rica al rosal, Y el
avaro a las divisas”.
“Se acabó, El Sol nos dice que llegó el final, Por
una noche se olvidó, Que cada uno es cada cual,
Vamos bajando la cuesta, Que arriba en mi calle,
Se acabó la fiesta.”
Del sexto piso.- Por eso mismo, bien por todos los
que nos dicen que es la Educación la ventana para
el desarrollo. Decía no hace mucho el gobernador
Américo Villarreal, es educación y más educación.
Y en el caso de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas, gracias a nuestro sistema de
educación superior tenemos, por cierto, un buen
documentado Atlas de Riesgos
Hidrometeorológicos, durante el encuentro,
desarrollado en las instalaciones del Centro Estatal
de Evaluación y Control de Confianza.
El rector Dámaso Anaya Alvarado al participar el
viernes en la reunión de la Mesa de Paz,
encabezada por el gobernador del estado, Américo
Villarreal Anaya, presentó los avances para 33
municipios, un documento que Dirección General
Técnica y sus centros especializados, el Instituto
de Geomática y Gestión Territorial, y el Centro de
Investigación y Desarrollo en Ingeniería Portuaria,
Marítima y Costera, la academia pone al servicio,
del estado metodologías de alta precisión y
estudios de gran detalle territorial.
Nostra Política: Excelente…
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