LA HORA DE TODOS – UN NEGOCIO DE FAMILIA…

Por Víctor Contreras


Detrás de cada político, siempre hay un negocio y detrás de cada fortuna, siempre hay un delito o un delincuente, salvo honrosas y raras excepciones.
Detrás de cada alcalde, legislador o grupo político, siempre hay un financiero misterioso y poderoso del bajo mundo, al menos eso ha sucedido en Tamaulipas, y desde hace diez sexenios.
Y en el caso de los gobernadores, el cargo se ha convertido en un negocio de familia.
En los últimos diez sexenios, se formaron fortunas inexplicables y misteriosas.
Los hijos de los ex gobernadores, como el de Praxédis Balboa, “Manuelito” Ravizé, los Cárdenas del Avellano, Blázquez Coppel, el yerno de Emilio Martínez Manautou, Egidio y su descendencia, la familia de Geño Hernández, y ahora el nieto “Ameriquito” que anda desatado haciendo negocios a diestra y siniestra creando “su fortuna” misteriosa”, son una real e histórica expresión de que las fortunas creadas no se acabarán en varias generaciones.
¿No ha sido un negocio de familia?
Sin embargo, en las “chulas fronteras tamaulipecas”, dicen y dicen bien los socarrones: “¡Aquí, todos son narcos, huachicoleros, contrabandistas y pateros, hasta que no demuestren lo contrario!”.
Todos, los que andan en la política y los “biznachos”, de alguna manera, están ligados a los aceptados socialmente “negocios ilícitos” del trasiego de la droga, las armas, el redituable contrabando, de pasar “todo lo que quepa por el puente”, con pedimentos falsos, y al negocio inhumano de los inmigrantes.
Y es el caso de la misteriosa fortuna de la familia de Manuel Gómez Reséndez, “Pepillo” para los amigos, creador y promotor del Huachicoleo en Tamaulipas, en sociedad con el súper policía Guillermo González Calderóni, en su tiempo protector de narcos y ligado al crimen organizado.
Vaya, qué coincidencia. José Ramón Gómez Leal, es el hijo consentido de Pepillo, Manuel Gómez Reséndez, el ex compañero de Estudios en el Tecnológico de Monterrey, Manuel Cavazos Lerma y por tal motivo lo hizo Gerente de la COMAPA de Reynosa y era tanta la amistad, que el ex gobernador MCL, firmó como Testigo de Honor en el Matrimonio Civil de su hija Mariana con Francisco García Cabeza de Vaca, de triste memoria para los tamaulipecos.
El candidato de Morena al Senado, José Ramón Gómez Leal, es de la frontera. Manejó las Aduanas de Nuevo Laredo y Reynosa de la frontera, donde circulan los millones de dólares como en ningún otro lugar del país “y se tiene que compartir” (moche, pues) con las autoridades federales, en este caso, con los de la 4T.
J.R. es un político de bajo perfil, -miserable dicen los que le conocen- con relaciones peligrosas del bajo mundo, priista por negocios, panista por convicción y morenista por interés, además de ser un valiente activista contra la homofobia, que no quita el dedo del renglón: quiere ser senador, porque su proyecto es la gubernatura. ¿No sería el último negocio de familia de los Gómez Reséndez?
Pasarán a la historia, -de hacerse realidad su sueño-, como la familia que ha tenido dos gobernadores, uno del PAN y otro de Morena, como es el caso de los Villarreal, padre e hijo que lo han logrado, y en un descuido. Los tamaulipecos tenemos tan mala suerte, que Ameriquito, podría heredar el negocio de familia. ¿O no?
Esta es una parte del escenario previo que marca la elección para la Senaduría para el candidato de Morena.
Una elección desairada, que, según los expertos, se espera una votación no más del 20 % del padrón electoral. Es decir, ni 350 mil votos para los tres candidatos. En otras palabras, Jota Erre, podría ganar, pero con muy poca votación. Tiene recursos, conoce el estado. Lo conocen. Asegura tener equipo y una estructura electoral con servidores de la nación y beneficiarios de los programas sociales federales, para lograr metas electorales, pero que en la elección pasada no lo demostró.
Los responsables de la Secretaria del Bienestar y sus programas federales, Luis Lauro Reyes y “Ameriquín no mueven un dedo de apoyo a su favor.
Los aspirantes que dejó accidentados en el camino, como La Borrega alias Mario López, -quien hizo un penoso, lamentable y desafortunado ridículo en su participación como aspirante, “lo chamaquearon”- y Erasmo González y Cantúrosas Villarreal, simplemente se replegarán y no participarán, ni siquiera para promover el voto en sus cotos de poder.
Américo no quiere reflectores para nadie enfrente. Y JR viene a colapsarle su gobierno, porque de ganar sería un contrapeso a su administración, por lo que lo dejará solo y a su suerte. Justificará: “¡la gente no lo quiere y por eso no votó, hubo abstencionismo!”
Y los seguidores de Manuel Muñoz Cano, cantan una victoria anticipada y adelantan vísperas, porque “serían aliados de Américo contra el ex régimen de la corrupción cabecista. Y el cabecismo en esta elección está representada por el cuñado JR, candidato de Morena y la candidata panista Sanmiguel, ligada, dicen, sentimentalmente al Senador Ismael.
Sin embargo, es una realidad histórica, Muñoz Cano es el candidato de la Fatalidad. Cuando todo era miel sobre hojuelas y futuro promisorio para la familia, su padre fue desaparecido a causa de la muerte de Francisco Ruíz Massiue; cuando tenía su futuro político y económico, le matan a su candidato Rodolfo Torre Cantú; meten a la cárcel a su amigo, el ex gobernador Eugenio Hernández Flores; en San Luis Potosí, luego de las elecciones a gobernador, salieron con dudas de su, efectividad y por la puerta de servicio.
¿En esta elección lo perseguirá la fatalidad? ¿Lo perseguirá la fatalidad en esta elección?
De ganar JR la senaduría, se dedicaría a ser cabeza de playa para la candidatura de Adán López, Secretario de Gobernación y el gobernador Américo al apoyo total a Claudia Sheinbaum, para el 20024.
Pero, también hay un asunto, en menos de tres meses la fama pública de transa y de que “es el poder tras el trono” o el que realmente manda en Tamaulipas, le ha hecho un daño irreversible al gobernador, que le resta autoridad política ante los tamaulipecos y el electorado.
Los compromisos incumplidos de campaña con grupos políticos y ante la falta de oficio y experiencia política, -porque solo fue un oscuro Senador por cuatro años- al gobernador Américo Villarreal Anaya, los tiburones lo acechan, lo están midiendo, los factores reales de poder que deciden, es decir, la gente bonita” del bajo mundo, se lo van a desayunar antes de que cante el gallo, y este escenario, además de una elección desairada, pinta para la segunda derrota política.
Por esa razón, el líder nacional de Morena, Mario Delgado vino personalmente con el gobernador Américo Villarreal, a pedirle el apoyo para José Ramón Gómez Leal, el heredero del Huachicol en Tamaulipas.
Si bien es cierto que detrás de cada político hay un negocio y detrás de una fortuna hay un delito, también es cierto que hay negocios de familia que fracasan y a tres meses de distancia de gobierno se han visto puros errores y en política solo hay un error, y lo demás es consecuencia.
Y como dice el sabio dicho de una fortuna mal habida, siempre hay un nieto limosnero, o un hijo soltero en la quiebra y metido a la política.
Mejor, nos leemos mañana con el tema:
“El Capo, el Policía y el Gaydidato”r Contreras