Por Francisco Ramos Aguirre
Ramiro Reyes Esparza fue un maestro, pedagogo, sindicalista, líder estudiantil, político y funcionario de la Secretaría de Educación Pública. Su destacada labor y trayectoria es prácticamente desconocida para la mayoría de los tamaulipecos. Sin embargo, sus contribuciones a la pedagogía y escuela mexicana son un referente para la historia de la educación en el país. Por ello, no es exagerado opinar que gracias a su trayectoria profesional, tiene sobrados méritos para pertenecer a la Galería de Honor del Magisterio Tamaulipeco.
Considerando que en algunos casos, los comités dictaminadores no han respetado jerarquías, escala pedagógica, antigüedad, ni cualidades profesionales de maestros de la entidad que sobradamente merecen ingresar a este salón. Por cierto creado en los años noventa por el maestro José Luis García García a sugerencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en tiempos de la tristemente célebre Elba Esther Gordillo Morales.
Ramiro nació y murió en Ciudad de México (10 de junio de 1947-12 de septiembre de 1992) hijo del Teniente Coronel Pedro Ramiro Reyes Martínez -victorense- y Graciela Esparza Alcocer quienes fijaron su domicilio en la Colonia Mainero. Realizó estudios básicos en las escuelas Redención del Proletariado y Secundaria Federalizada y profesionales en la Benemérita Normal Federalizada de Tamaulipas, donde obtuvo el título de Profesor de Educación Primaria en 1965. Sus padres y hermanos Julio Daniel, Francisco Daniel, Graciela, Carlos Miguel, Jorge Alberto, Alejandro y Ana María Cecilia llegaron a Victoria a principios de los sesenta.
El día de su graduación Ramiro pronunció ante sus compañeros y maestros un emotivo discurso donde mostró rasgos de sensibilidad social, amor por la pedagogía y militancia de izquierda que se reflejó durante el Movimiento Estudiantil de 1968. “…deseo hacerles ver que la lucha empieza cuando realicemos nuestra labor; ante nosotros tenemos un basto panorama…en un país que se debate por liberarse del oscurantismo que lo apresa…Marchad entonces como rayos luminosos para liberarlo de los vicios e ignorancia en que se debate.”
Después de laborar en planteles de educación elemental de la capital del país, renunció a su plaza de maestro de primaria y cursó la especialidad de Historia en la Escuela Normal Superior de México. Al mismo tiempo fue prefecto en una secundaria y durante 1974 se incorporó de catedrático en la Escuela Nacional de Maestros, donde impartió clases de Historia de la Educación y Ciencias Sociales. Su brillante inteligencia, lecturas, análisis crítico y reflexiones filosóficas ayudaron al joven Reyes a proponer una práctica pedagógica en beneficio de las clases sociales más necesitadas de México.
Luchador Social y Educador
Cuando perteneció en la Escuela Nacional de Maestros, se entusiasmó en educar generaciones de “Maestros Revolucionarios.” Para ello, fundó el Centro de Investigaciones Educativas del Departamento de Extensión Académica. Bajo estas circunstancias y al paso de los años, se afilió al Partido Socialista Unificado de México PSUM y convocó a un grupo de maestros para integrar el organismo Educación y Cambio A.C., donde participó Marco Aurelio Navarro, posteriormente Director Académico de la UAT.
En 1981 Reyes cursó la Especialidad en Formadores Educativos por el (CISE) de la UNAM; y en 1983 la Maestría en Psicología Educativa y se desempeñó de Coordinador del Grupo Operativo en Formación de Docentes de la Universidad Pedagógica Nacional. En 1977 su posición y militancia ideológica, lo llevó a crear el Frente Magisterial Independiente Nacional donde impartió con su esposa Rosa María Zúñiga, varios Círculos de Estudio sobre marxismo.
En el campo de la lucha sindicalista, en 1978 fundó con otros maestros la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación contraparte del oficialista SNTE acaudillado, por el maestro Carlos Jonguitud Barrios. En aquel entonces, los propósitos políticos eran de absoluta convicción, para enfrentar al grupo Vanguardia Revolucionaria de la Educación, pero sobre todo “…mejorar las condiciones de trabajo y convertir al sindicato en un instrumento de lucha al servicio de los maestros.”
Cero en Conducta
Gran parte de las ideas intelectuales sobre una educación liberadora, se ventilaron a través de las publicaciones Educación y Cambio y la revista Cero en Conducta donde participaron Olac Fuentes Molinar, María Vertely, Susana Quintanilla, Aurora Elizondo, Alfredo Sánchez Vázquez y otros. Uno de los editoriales destaca “En muchas escuelas predomina el callar y obedecer…el autoritarismo sigue presente, afecta a los alumnos…Cero en Conducta fue pionera en la introducción de temas que eran parte de los programas de estudio, tales como la educación ambiental…sexualidad y el papel de los medios de comunicación.”
A principios de los noventa durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, quien derrocó el cacicazgo de Jonguitud Barrios líder moral del sindicato de maestros, este organismo ahora en manos de la maestra Elba Esther Gordillo Morales, promovió la Fundación SNTE para la Cultura del Maestro Mexicano. Inicialmente la titularidad recayó en el maestro Olac Fuentes Molinar, -fundador de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UAT-, después se nombró al doctor José Narro Robles y sus colaboradores Aurora Loyo, Silvia Ortega, Cristina Barros, Laura Baricia, Josefina Mc Gregor, Humberto Jerez Talavera, Miguel Ángel Granados y Ramiro Reyes Esparza. Vale decir que Reyes, asumió funciones directivas temporales, mientras se nombraba al segundo titular.
Crítico de la Educación
Reyes Esparza tenía una amplia experiencia como investigador pedagógico, innovador de la educación, líder estudiantil, maestro normalista y catedrático de la UPN. La mayoría de sus escritos se relacionan con la crítica educativa del período de las últimas décadas del siglo XX. Varios de sus ensayos fueron publicados en Cero en Conducta entre los cuales destacan ¿Es posible otro contrato escolar? (1985); El maestro del año 2000 (1985); ¿Qué pasa con las Escuelas Normales? (1992); Las nuevas necesidades en la formación de los maestros (1987) y es coautor del libro La Burguesía Mexicana/Editorial Nuestro Tiempo/1976.
Fallece a los 45 años de edad
La segunda semana de septiembre de 1992, ajeno a su fallecimiento el columnista Granados Chapa narró en El Financiero. “Después de haber participado en la asamblea donde fue designado presidente el doctor Narro, el profesor Reyes Esparza salió de su domicilio, en un automóvil, con su esposa y un sobrino, hacia Ciudad Victoria. El vehículo en que partió el sábado Ramiro Reyes no llegó a su destino ese mismo día… Sus familiares recorrieron ya el trayecto… (Querétaro-San Luis Potosí- Victoria) y han recabado información sobre accidentes en esa ruta, sin que aparezcan noticias sobre los tres miembros de la familia Reyes. Quienes se han preocupado por su suerte imaginan que acaso hayan sido víctimas de un accidente en la carretera, y que el vehículo se haya precipitado a un barranco…lo mismo si hubieran sido asaltados…Pareciera, así, que es sólo necesario el transcurso de pocas horas para que…se reintegren al seno familiar. Ese es nuestro sincero deseo.”
Ramiro, su esposa Rosa María y su sobrino Alejandro nunca llegaron a su destino. Alrededor del 12 de septiembre de 1992 la carretera Tula-Ciudad Victoria estaba mojada por la lluvia y había neblina muy densa, cuando al pasar una de las curvas del Balcón del Chihue el maestro perdió el control de la camioneta Ram Charger gris modelo 1990. El vehículo cayó a un barranco de 300 metros de profundidad, y fue localizado por los rescatistas de la Cruz Roja el 17 de septiembre con los tres cuerpos sin vida.
Los familiares y dos de sus hijas, se quedaron esperándolos en una casa del calle 22 Allende. Una vez reconocidos por el Fiscal del Estado, los cuerpos fueron incinerados en una funeraria local. Esta tragedia conmovió a sus amigos, familiares, miembros del SNTE y compañeros de trabajo del gremio magisterial. El accidente, truncó repentinamente la trayectoria y carrera profesional de uno de los ideólogos más destacados de la educación en el país. (Fuentes: Periódico El Noticiero de Ciudad Victoria/17 de septiembre/1992; Revista Cero en Conducta/Número 31-32/México, D.F.,/septiembre-diciembre/1992; entrevista con su hermana Graciela Reyes Esparza).
