Por Clemente Zapata M.
Tamaulipas, sin “querer queriendo”, vive un candente proceso selectivo para la gubernatura del próximo año. Todavía no arrancan ni las precampañas, pero las encuestas, especulaciones y elucubraciones están a todo lo que da a favor de uno u otro “tirador” a la grande.
Los “cuadros chicos”, de buena parte de los precandidatos a la gubernatura, andan muy rápido difundiendo resultados de encuestas que posicionan a su “gallo” como el favorito, es su chamba y se vale.
También hay quienes compiten sin tener estructura propia, pues apenas unos cuántos parientes y amigos, que no rebasan las cien personas, les aplauden; pero sí le apuestas a ver si es chicle y pega y en una de esas se quedan con la estructura que el adversario más fuerte tiene, después de sentarse en la mesa de las negociaciones.
Para junio del próximo 2022, quien realmente pueda movilizar una estructura sólida, leal, que difunda el mensaje y “comprometa” el voto para su “gallo” a base de propuestas y aceitada con dinero, es quien podría llevar la delantera en las urnas; no hay ninguna fórmula mágica, es la verdad cruda y en la mesa.
Para movilizar una estructura se requiere invertirle recursos económicos y no promesas de un “futuro mejor”, cuando todos sabemos que, nunca como ahora, el futuro es muy incierto.
Apostarle al hastío, a los “efectos”, a los “padrinazgos” o al respaldo desde la cúpula como una sola o parte de varias herramientas, tampoco es garantía de triunfo.
Independientemente si se va por un partido en solitario, de forma independiente o en alianza electoral; sin una sólida maquinaria productora de votos, difícilmente se podría ganar.
Si obtener la candidatura será un reto realmente grande al ser sometido a tres encuestas, obtener el triunfo en las urnas será un reto mucho mayor, aunque no imposible (no hay que confundir).
En el Partido Acción Nacional (PAN) son pocos, apenas tres, pero dos son de mucho cuidado pues han demostrado que saben lo que buscan y cómo conseguirlo; aunque en honor a la verdad, apenas uno de los tres panistas más visibles tiene lo que hace falta para ganar una elección y es estructura propia que se puede aumentar y solidificar si se empata con la del partido y se potencia con una alianza.
En el caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), al menos dos son los cuadros que han demostrado que sí buscan competir por la candidatura de su partido en solitario.
El problema real es que el tricolor no tiene en estos momentos aquella poderosa estructura, ni los jugosos recursos que corrían en costales en cada elección, aunque cada elección sea distinta.
Los priistas saben bien cómo se ganaban las elecciones en el pasado, cuánto costaban, los mecanismos que se empleaban y cómo hacer para que los operadores “chambearan” y esa maquinaria generadora de votos ya no existe en el partido; al menos no como se le conocía.
En Movimiento Ciudadano, aunque el optimismo y los discursos románticos están por delante, carecen de una estructura que pueda generar votos en un estado en donde, de momento, al menos dos siglas partidistas (PAN y Morena) han radicalizado las simpatías y los números de la pasada elección del seis de junio así lo demuestran.
Es obvio que Tamaulipas vive un proceso electoral 2021-2022 muy enredado que, incluso, quien tenga la candidatura en la bolsa, sea del partido que sea, no es garantía de triunfo.
No importa el partido o de forma independiente, una vez que definan un candidato, vendrá la verdadera prueba de ácido y es: (1) Convencer al resto de los competidores, así sean más de tres decenas o dos o uno, por qué fueron los elegidos y sumarlos, es decir realizar la “operación cicatriz” a través de entregar posiciones; si no lo logra empezaría una campaña con el “pie izquierdo” rumbo a junio del 2022…
(2) Fortalecer el área de financiamiento con la gente dueña de la lana; con aquellos empresarios que gustan invertir un peso en las campañas para sacar cien pesos desde el poder; entrar a un proceso electoral con los bolsillos rotos también es sinónimo de iniciar la carrera con el pie izquierdo… y …
(3) Pasar lista a su estructura para entrar de lleno a la “cacería” del voto indeciso, mientras que a la par deberá aprender a ser “candidato”, es decir saber andar a ras de suelo, porque en un proceso electoral todos los votos cuentan; incluso los “votos comprados”… Punto y aparte.
Es cierto, nadie entra a una elección o pre-elección sólo para competir; lo hace para ganar. Pero hay quienes compiten para ver qué sacan y otros compiten con reales posibilidades de ganar.
La candidatura apenas es el inicio de otro proceso más difícil y desgastante, que costará millones de pesos, de saliva, sudor y suela; y pocos, realmente pocos, tienen los pesos y centavos para competir con la finalidad de ganar… Pendientes…
~~PIDEN A “EL TRUKO” ABANDERAR PROYECTO. —ISAAC GARZA CUÉLLAR, al rendir su protesta como dirigente de Todos por Tamaulipas dijo que es en unidad como se pueden lograr los cambios que la entidad exige, esto en el marco de la instalación de los comités sociales del colectivo, que se espera para finales de noviembre estén constituidos en los 43 municipios de la entidad.
GARZA CUÉLLAR dijo que todo proyecto necesita un capitán que vaya al frente, por lo que se sumó a la propuesta de que sea CÉSAR AUGUSTO VERÁSTEGUI OSTOS quien lidere las causas de los Tamaulipecos.
GRACIAS… Nos leemos hasta mañana
