Juan Manuel Reyes Barrón
Este mensaje es para los militantes de morena, pero principalmente para aquellos que hemos visto con tristeza como al paso del tiempo se ha venido desmoronando un proyecto político/electoral, en donde los militantes del partido fuéramos el componente y la fuerza más importante. Con todo respeto para @mario_delgado @.CitlaHM @fisgonmonero @AmericoVillarreal
y para el militante más honorable que tiene morena todavía:
@lopezobrador_.
Hablaré en primera persona.
Desde mucho antes de que obtuviéramos el registro como partido político entregué gran parte de mi tiempo a este proyecto, con la plena convicción de contribuir a organizar desde la base un proyecto para que AMLO ganara la presidencia de México, esfuerzo del cual me siento profundamente orgullosa.
Poco antes de la llegada formal al poder de AMLO, pude ver que en gran parte del país se le abrían las puertas del partido a personajes impresentables, (fenómeno que fue particularmente notorio en lugares como la Alcaldía de Altamira.Pese ello, seguí realizando junto con mis compañeros, el trabajo a ras del territorio, porque siempre tuve claro el objetivo, era alcanzar la presidencia para AMLO y con ello comenzar a transformar el país.
Cuando Andrés Manuel alcanza la presidencia, –gracias al voto de más de 35 millones de mexicanos–, seguí compartiendo en mis cuentas de redes sociales un total apoyo a este gobierno, con todo y sus contradicciones y errores, porque éste gobierno ha sido sin duda, el mejor que hayamos visto en las generaciones de mis abuelos, de mis padres y en la mía. Por desgracia, en ese proceso no todos los compañeros de viaje de AMLO (gobernadores, dirigentes partidarios y legisladores) han ido en la misma dirección que él.
Pienso mucho en las experiencias de Venezuela, Ecuador, Perú Bolivia y Brasil, donde gobiernos de izquierda o afines a la misma, han dado lamentables virajes hacia la derecha, porque el apoyo popular los hace obtener el poder, pero su impericia política y su soberbia, los hace desligarse de sus bases y terminan destruyendo al partido. Justo en esa fase se encuentra morena actualmente.
Me causa tristeza ver cómo la estructura partidaria tuvo todo para retener el poder en al menos en la mitad del Estado u obtener sin problemas las gubernaturas de estados como Nuevo León o Coahuila y por su obstinación y miopía política se perdieron, –quizás para siempre–, esas oportunidades.
El movimiento social que llevo a AMLO al poder ya no existe, los actuales dirigentes partidarios –en todos los niveles–, no sólo llegaron al cargo de una forma cuestionable, sino que permitieron y fomentaron que el partido se llenara de quienes fueron adversarios tradicionales de la izquierda e incluso sus enemigos políticos declarados.
Actualmente, morena no tiene causas sociales, ni banderas como las tuvo la izquierda por décadas. Parece que el poder los ha mareado, carecen de autoridad moral y han convertido a morena en una agencia de colocaciones, en un club de amigos en dónde sólo tiene cabida los recomendados y en donde estorban los principios y los ideales.
La actual dirigencia perdió en el 2021 la mayoría legislativa en el Congreso de la Unión tan necesaria para hacer los cambios constitucionales que la transformación de México requería. Canceló la posibilidad de realizar las reformas legislativas que el país requería en el segundo trienio de AMLO y regaló a la oposición en su conjunto la victoria en las elecciones intermedias y con ello pudo reorganizarse y hoy hasta creen que pueden disputar la presidencia.
En ese escenario, a la militancia se le hizo a un lado. Simplemente se violaron todos los artículos de nuestro estatuto y de nuestros documentos básicos para impedir que cualquier militante pudiera aspirar a un cargo electivo. Nos ignoraron, nos hicieron fraude, nos impusieron candidatos que hasta hace poco eran panistas, priístas o perredistas declarados o que incluso apoyaron abiertamente todo su sexenio a Felipe Calderón o Peña Nieto.
El partido se destruyó, a nivel nacional se desmantelaron comités genuinos y se fabricaron comités de membrete y a los poquitos que nos animamos a levantar la voz en las redes sociales para denunciar todo ello, nos acosan con legiones de bots pagados con recursos del propio partido.
Por ejemplo, cuentas de redes sociales como la de Fisgón monero, insulta a quienes trabajamos para que ellos “los que se supone que sí saben” llegaran a “politizarnos a guiarnos, a ayudarnos a entender los cambios que vive el país” y ¿saben? ese maltrato no lo merece nadie que haya votado por este proyecto.
Hoy veo se ve al partido cuando junta a sus cuates para dar conferencias y justificar gastos. Un partido sin empatía por sus bases, uno casi, casi secuestrado por un grupúsculo de personas que no aceptan el derecho a la disentir o discutir la posición del otro.
En la militancia no tenemos claro para donde vamos, con quién o bajo qué proyecto. ¿Saben? Sí existimos todavía las bases reales, esas que salen con convicción a diario a defender una idea, esas que se aferran a la utopía de la transformación, esas a las que de forma despótica llaman “berdejos” “Noroños” “Adanes” “Chelos” o de plano ni la palabra les dirigen cuando los llamamos.
Les quiero recordar que los acarreados que llevaron a convalidar el fraude a la militancia el año pasado, en la próxima elección serán acarreados del partido que más les pague porque para eso se alquilan.
Para mi enorme sorpresa veo que se sienten preocupados por la posible candidatura de Xóchitl Gálvez, una don nadie.
Tal vez ya se les olvidó que nos enfrentamos al terrorífico Carlos Salinas de Gortari, a Zedillo, Fox al narcotraficante Felipe Calderón y su sangrienta guerra. A la aplanadora del PRI y su enorme corrupción con Peña Nieto a la cabeza, sin un respaldo de un partido fuerte, haciéndonos escuchar desde la oposición, sin nada de lo que hoy tenemos.
Si ya lo olvidaron es por la distancia que ustedes pusieron entre la dirigencia y su base militante. Xóchitl, es menos que nada en la política, sólo un títere en manos de Claudio X.
Me despido recordándoles que los militantes no desaparecemos sólo porque no nos volteen a ver, seguiremos viviendo en este país.
