NO REDUCIRÁ EL TRASIEGO DE PISTOLAS Y RIFLES DE ASALTO, PERO SÍ HERIRÁ DE MUERTE AL TURISMO CINEGÉTICO
El nuevo proyecto legislativo tiene el mismo sello que el de la reforma al Poder Judicial: la ocurrencia, la falta de fundamentos y la imposición, dijeron especialistas en turismo cinegético.
De acuerdo con grupos de caza y tiro de la república, López Obrador ha pedido a la mayoría del Congreso de la Unión que prohíba los calibres actualmente autorizados para la cacería sustentable.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
VICTORIA. – Con la iniciativa de reforma a la Ley de Armas, Andrés Manuel López Obrador no reducirá el trasiego de pistolas y rifles de asalto, pero sí herirá de muerte al turismo cinegético o de caza, del que viven casi todos los ranchos fronterizos de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
El nuevo proyecto legislativo tiene el mismo sello que el de la reforma al Poder Judicial: la ocurrencia, la falta de fundamentos y la imposición, dijeron especialistas en turismo cinegético.
De acuerdo con grupos de caza y tiro de la república, López Obrador ha pedido a la mayoría del Congreso de la Unión que prohíba los calibres actualmente autorizados para la cacería sustentable.
“La restricción a particulares no tiene sustento, fundamento ni utilidad; es taparle el ‘ojo al macho’ y evadir la realidad de que los delincuentes usan otros calibres en contra de la población”, dijo un consultor del sector. “A ellos (a los delincuentes) no les tocarán ni un pelo con esta reforma”.
Tras la recesión causada por la pandemia, el turismo cinegético de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas apenas empezaba a despuntar, pero esta iniciativa de López Obrador destruirá los pocos avances del sector, alertaron operadores turísticos de caza.
“La función del legislador no es prohibir o restringir, sino regular adecuadamente las cosas. Es una reforma que no está soportada por la ciencia y la razón”, expresó la vocería de las asociaciones de caza.
“Es una iniciativa populista con la que se quiere engañar al público y aparentar que hay un combate al crimen organizado”.
Antes de la emergencia sanitaria de 2021 y 2022, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas recibían al año a más de 40 mil turistas nacionales y extranjeros en sus ranchos cinegéticos.
De acuerdo con la nueva redacción, solo el presidente y la Sedena tienen la facultad de expedir permisos, licencias y manifestación de armas de fuego, que hasta hoy maneja Secretaría de Gobernación.
A los deportistas de tiro o cacería, les ordena justificar la portación y transportación del arma de fuego desde su domicilio hacia los campos de tiro, debidamente acreditados ante la Sedena.
Inexplicablemente, regula las armas de gas, aire comprimido y pistón, que ni siquiera son de fuego, cuyo calibre sea superior al diámetro de 5.5 mm, y exige que también se tramite su permiso ante el Ejército.
DARÁ ARMAS A EMPLEADOS FEDERALES Y JORNALEROS
Había dicho que la Guardia Nacional terminaría con la violencia de los cárteles, pero ahora López Obrador tomó la decisión de autorizar el uso de armas a empleados de Hacienda, Pemex, CFE y Banxico, para que se defiendan solos.
Es decir, la Guardia Nacional no pudo con el paquete o, bien, el tabasqueño no quiere exponerlos a los sicarios.
En la reforma a la Ley de Armas, el Ejecutivo solicita que se le conceda permiso de armas a personal de organismos autónomos e incluso administrativos, como los del SAT, Banco de México y Pemex.
De igual modo, pide armar a jornaleros del campo, ejidatarios y comuneros. Según el INEGI, cerca de 27 mil mexicanos laboran en actividades agrarias. Esto supone un número elevado de civiles armados, más de los que ya hay.
En el ocaso del gobierno, la frase de “Abrazos, no balazos” se volvió letra muerta.
