Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – Con la introducción de carne mediante mayoreo procedente del interior del país y la elevación de sus pecios, el consumo del mismo producto, pero de agostadero no es atractivo al consumidor ni por sus precios baratos.
Ante el incremento en los precios de la carne, incluyendo la que procede del interior del país, el sacrificio incluye los animales de agostadero a fin de hacer frente a la carestía, pero hay rechazo del consumidor, dijo Noé Treviño Arévalo, empleado de carnicería.
Con la introducción de carne mediante mayoreo, procedente del interior del país y la sensible reducción del consumo del producto de agostadero, la elevación de precios se sostiene sin contrapeso deseado de menores costos.
Los efectos por igual son en el Rastro Municipal, al tener qué contraer sustancialmente la matanza de reses al bajar la demanda de consumo del total que se abastecía a las llamadas carnicerías de barrio, dijo Samuel Ortega Rodríguez.
El propietario de una de las llamadas carnicerías de barrio situada en la colonia Palacios, precisó que la baja matanza el Rastro Municipal proviene a la escasa demanda local por la carne de agostadero y el disparado consumo de la carne de ganado de engorda.
Expuso que la disparidad de costos que se vive en los precios de la carne deriva elementalmente del intermediario, pero también de la falta de competencia con la de tipo denominada de agostadero.
