Por Oscar Díaz Salazar
El Guasón en Reynosa, la tía Ursula en Tampico y Doña Ninfa Deandar en Nuevo Laredo, fueron, por mucho tiempo, l@s tamaulipec@s que recibían, atendían y acompañaban al hoy presidente, en sus visitas al Estado de Tamaulipas, en ese largo peregrinar buscando la comprensión, la solidaridad y el voto, que lo llevaría a la presidencia de la república.
El caso de Doña Ninfa Deandar es especial, porque se trata de la dueña del medio de comunicación impreso más importante del municipio, el medio dominante, para decirlo al modo de los expertos en mercadotecnia política.
La señora Deandar fue quien recomendó a los hermanos Cantú Rosas con el hoy presidente, y los introdujo en el grupo político que actualmente gobierna. La recomendación de Doña Ninfa hizo posible que aceptaran a los Cantú Rosas, a pesar de que estos andaban con los panistas, y a pesar también de las negativas de CCR para ser candidato, por el auto exilio en Laredo Texas, donde lo mantuvo el temor a la Vaca Salvatrucha.
Los Cantú Rosas fueron beneficiarios del afecto de AMLO por Doña Ninfa Deandar, pero ya no cuentan con ese apoyo, al menos ya no lo tienen en exclusiva, pues resulta que los hijos de la propietaria de El Mañana de Nuevo Laredo, decidieron incursionar en la política y la administración pública. Un hijo varón probó suerte como Subdelegado de los programas federales, y no logró adaptarse al ambiente burocrático. Y desde octubre del 2022, la hija y homónima, Ninfa Cantú Deandar, es secretaria de Desarrollo Económico del gobierno del Estado de Tamaulipas.
Resulta lógico pensar que el paso de Ninfa Deandar por el gabinete de Américo Villarreal será breve, y tan pronto como en el año 2024 estará disputando un cargo de elección popular.
Los Cantú Rosas tendrán que moderar sus expectativas, pues si apenas hace medio año soñaban con la senaduría para Carmonlilia, la presidencia municipal para su cónyuge, él chota Oscar Mario y la Secretaría General de Gobierno para Carlos, hoy se van de gane si logran que regrese Carmonlilia al Congreso del Estado y con un par de regidurias, para Carlos y Oscar Mario, en el gobierno de la presidenta Ninfa Cantú Deandar.
Pero además de que el padrino de su rival en la disputa por la (candidatura) presidencia municipal, es el mismísimo dueño del partido, algo se rompió entre los Carmonlilios y el señor de Victoria. Una versión que explica el enfríamiento del gober, con los Cantú Rosas, es la que señala que el doctor se enteró que los hermanos de Nuevo Laredo hicieron doble juego, tanto en el tiempo previo al destape, (anduvieron con Valderrama), como en el tiempo de la campaña, en el que aportaron recursos económicos a la campaña del candidato de su partido, el Partido Acción Nacional. Otra versión es que el beneficiario mayor del mecenazgo político del difunto Sergio Carmona, me refiero al señor cuyas iniciales son AVA, ya no quiere que se le vincule a su patrocinador y por eso ha puesto fecha de caducidad al compromiso con el grupo de Los Muñecos, y por lo tanto a la relación con todos sus recomendados, entre los que se incluye la señora Carmonlilia.
