Ojos de Sal  –  Altamira y sus Personajes, Roberto López Gali

Ojos de Sal – Altamira y sus Personajes, Roberto López Gali

Por Francisco Ramos Aguirre

Tamaulipas es cuna de grandes personajes, constructores de la riqueza musical de México. Uno de ellos Roberto López Gali, originario de Laguna de la Puerta, Municipio de Altamira, Tamaulipas (30 de julio de 1926), donde realizó sus estudios primarios. De familia numerosa, fue hijo de Ángel López Santos y Petra Gali Rivera, descendiente de italianos. Durante su niñez, en pleno agrarismo y reparto de parcelas ejidales, aprendió a ordeñar vacas, lazar ganado y cultivar la tierra. Además, atendía una tienda de abarrotes.

Durante su estancia en Tampico, Roberto incursionó en actividades propias de su temperamento juvenil: estibador en el muelle, boxeador, luchador y jugador de béisbol en los llanos del puerto. Radicó en Ciudad Mante, Monterrey, Nuevo León y Harlingen, Texas como recolector de productos agrícolas, lavaplatos, ayudante de cocinero y bell-boy en un hotel. Regresó a México, luego de ser deportado por las autoridades.

Su vocación de compositor surgió en 1946 a base de esfuerzo y perseverancia. Ese año compuso la canción ranchera El Hombre sin Miedo grabada por Francisco El Charro Avitia, incluida en la película: Yo el aventurero (1958) dirigida por Jaime Salvador con Antonio Aguilar, Rosa del Castillo, Angel Infante, Amalia Mendoza, Agustín Isunza, Andrés y Domingo Soler. En esta comedia ranchera de sombrerazos, robo de ganado, peleas de gallos y carreras de caballos, propias del mismo género, Antonio Aguilar interpreta dicho tema.

A mediados de los cincuenta pasó a una etapa romántica, al integrarse con Chamín Correa y Roberto Cantoral a Los Tres Caballeros. En 1957 fue sustituido por Leonel Gálvez Polanco (primera voz). Sin embargo, en ese corto período actuó en teatros, emisoras de radio y centros nocturnos de la capital del país. Otro de sus logros fue participar en la película Torero sobre Luis Procuna.

Su destino como intérprete y compositor de boleros, estaba marcado como primera voz de los tríos Taríácuri (Norberto y Eligio Mendoza), Los Jaibos (Carlos Gali y Gilberto Peinado), Los Comodines y Los Condes (José Gutiérrez y Miguel Neri), creadores de Jacaranda. En esa época grabó discos con los mariachis Vargas, Jalisco y México. Entre 1968 y 1971 formó parte del elenco artístico televisivo en el programa Polvo de Estrellas, conducido por Lotario Coli que se transmitía los domingos a través del Canal 4.

Él mismo reconocía como su éxito más sonado: El gato y el ratón, grabada por la grupera Banda Machos. Otra de sus canciones fue: Mi derrota, grabada por Miguel Aceves Mejía y las tamaulipecas Hermanas Huerta, quienes la difundieron en varios países.

De inspirada vena poética compuso también: No sé qué pasa conmigo –grabada por Lucho Gatica, Trío Huracán y Los Tres Caballeros-, Amor callado, Ni Juana la cubana, Amanezco sin ti, Mi amor no te interesa, Deshojando la margarita, Un día en la playa, Sukiaki y Todo amor, éstas dos últimas grabadas por Los Tres Reyes. Luego surgió Será muy tarde, una de las primeras canciones que grabó Rafael Vázquez en sus inicios.

En el 2001 grabó el cassette Volvamos a Querernos que incluye los éxitos: No sé que pasa conmigo, Mi amor callado, Volvamos a querernos, Por pensarte demasiado, Otra vez tuyo, Miles de noches, Será muy tarde, Te doy la bienvenida, Mi amor no te interesa y Tristes mañanas.

En septiembre de 1998 la Sociedad de Autores y Compositores de Música le brindó un homenaje en el Teatro Jorge Negrete de la ANDA, con la asistencia de Amalia Mendoza La Taríácuri, Los Jaibos, Pepe Jara, Pancho Pantera y Javier Medina entre otros, quienes interpretaron la mayor parte de su repertorio musical.

Ese mismo día su paisano Roberto Cantoral, presidente de la Asociación de Actores y Compositores Mexicanos, le otorgó una medalla de oro por 40 años de trayectoria artística. En tanto las compañías disqueras donde grabó le entregaron un diploma. En el 2002 recibió un reconocimiento de la ANDA en el Teatro de la Ciudad, donde asistieron Los Jaibos, Los Tres Caballeros y otros.

Por esos años, los tamaulipecos radicados en el D.F. lo premiaron con La Jaiba de Oro, máximo reconocimiento a sus paisanos que han destacado en política, ciencia, espectáculo, literatura, deporte, etc…