Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
TAMAULIPAS.- Varios operadores de camiones de carga protestaron la sostenida actitud abusiva y arbitraria por parte de autoridades de la Aduana de Laredo, Texas, al imponerles multas “exprés” que les propician un sangrado a las empresas transportistas mexicanas.
Samuel Matías García Verástegui, gerente de una empresa de camiones transfer, afiliada a la Central de Servicios de Carga de Nuevo Laredo, confirmó son aproximadamente 200 mil dólares lo que se pega en multas a la ciudad de Laredo, Texas y que provendrían de un promedio de 15 a 20 operadores mexicanos diarios que son sancionados.
“La mayoría de los operadores sancionados son por pequeñeces. La realidad es que este pago por multas representa una aportación para el sostenimiento de Laredo, Texas con esa cantidad mensual, que cada vez es más difícil aportarles, debido a la crítica situación económica que distingue a la mayoría de las empresas transportistas”, protestó.
Indicó que, de acuerdo a los reportes de las distintas empresas, un promedio de entre 15 y 20 operadores de camiones de carga son multados por diversas faltas que en la mayoría de los casos son considerados hostigamientos de la autoridad americana.
“Multas y encarecimiento del diésel, nos hunden a los transportistas de Nuevo Laredo”, acotó.
Expuso que entre las faltas más comunes son neumáticos bajos o con clavos incrustados, aparentes fallas en el sistema de aire, frenos, sistema eléctrico, luces de la reversa o de alto y combustible que se derrama.
De acuerdo a la información que le hizo llegar a la Unión Fronteriza de Operadores (UFO). A. C., a la Central de Carga de Nuevo Laredo, la multa aplicada a cada trailero como mínimo es de 250 dólares, además de pago de la grúa 220 y la reparación solicitada que en el lado americano resulta más costosa.
Ahí se cita que el retiro de la unidad, es inmediata, por lo tanto, queda sin servicio y la afectación es en cadena, si se considera que ya no podrá movilizar carga la empresa ni el operador podrá devengar ingreso por traslado a Laredo, Texas.
La inspección mensual de cada unidad, fue citada como otro sangrado económico para las empresas de transporte mexicanas.
