Especial/ LA RED DE ALTAMIRA
Ciudad de México.- Para las agencias calificadoras, las acusaciones del gobierno de Estados Unidos contra CI Banco, Intercam y Vector Casa de Bolsa por presunto lavado de dinero a grupos de narcotráfico mediante estructuras corporativas chinas, sí generan una preocupación seria y consideran que hay un riesgo real de cierre operativo para al menos una de estas entidades.
A esto se suma un nuevo golpe institucional: la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) decretó la intervención gerencial temporal de las tres instituciones señaladas, lo que implicó el relevo de sus órganos administrativos y representantes legales. Una medida que profundiza la percepción de vulnerabilidad en el sistema financiero mexicano.
De hecho, S&P Global Ratings presentó la postura más crítica al dar a conocer que bajó las calificaciones crediticias de emisor en escala nacional —CaVal— de largo y corto plazo a ‘mxCCC+’ y ‘mxC’ desde ‘mxA-’ y ‘mxA-2’, respectivamente, para CIBanco y su entidad vinculada, Finanmadrid México.
Además, colocó las notas en su listado de Revisión Especial con implicaciones negativas, lo que deja abierta la posibilidad de nuevos recortes en caso de que se deteriore aún más su situación financiera.
Para S&P, el daño ya es grande, y es que la prohibición a las instituciones financieras en Estados Unidos de participar en transacciones que involucren a CI Banco podría impactar significativamente el negocio más importante, la intermediación de divisas.
Esta actividad representa actualmente alrededor del 50% de los ingresos del banco, seguido por la cartera de crédito y el negocio fiduciario. La pérdida de acceso a transferencias internacionales —y potencialmente también locales— amenaza la viabilidad del modelo de negocio en los próximos 12 meses.
Además, la agencia prevé una posible fuga de fideicomisos y depósitos, lo que sumaría presión al fondeo y al capital.
