AL VUELO – Pollo
Jesús Rivera
Inusualmente, una película que exalta los hechos de un grupo de soldados de élite de los llamados “Murciélagos” se ha posicionado en el primer lugar en México de las películas más vistas en la plataforma Netflix.
Contraataque, así se llama este bodrio. Se estrenó en Netflix el 28 de febrero, con gran aceptación por parte del respetable.
Está protagonizada por Luis Alberti, como el Capitán Guerrero, Noé Hernández como “El Aguijón” Urías, Leonardo Alonso como “El Tanque”, Luis Curiel como “Pollo” y Mayra Batalla como Lucía.
En síntesis, un grupo de soldados que se enfrentan a muerte contra una sanguinaria banda del crimen organizado, ¿de dónde creen? ¡Pues de Tamaulipas!
Las crónicas periodísticas narran que el largometraje fue filmado en escenarios de Valle Hermoso, pero para mí que eso no es muy cierto. A menos que en ese municipio ya hayan crecido selvas, montañas y riachuelos.
La historia se la venderán a los que no somos de esta región, pero no cuadra, por ejemplo, cuando los buenos enfrentan a los malos en un escenario más propio de un bosque montañoso, ya que también se ven cerros y cañadas.
Eso choca contra las afirmaciones del Capitán Guerrero, quien dice en una de las escenas que para obtener refuerzos necesitan llegar a la guarnición de Brownsville. ¡Y Brownsville se encuentra al norte de Matamoros, del lado americano!
O alguien no hizo la tarea o quisieron jugarle al tío Lolo, introduciendo en esta película escenas parecidas a las de Rambo o a Los Indestructibles.
En la segunda entrega de Los Indestructibles (The Expendables 2, por su nombre original en inglés. Estrenada en 2012. Director: Simon West. Protagonistas: Silvester Stallone, Jason Stathman, Jet Li, Dolph Lundgreen, Chuck Norris, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Randy Couture, Jean Claude Van Damme y Terry Crews), el personaje de Van Damme asesina a uno de los mercenarios llamado Billy “El Niño”, el más joven e inexperto.
En Contraataque, el cruel líder de la banda criminal le mete un tiro a uno de los soldados conocido como “El Pollo”, el más joven e inexperto, valga la rebuznancia.
Para mí que no supieron darle profundidad a ese momento dramático. La toma dura solo unos cuantos segundos y únicamente se ve a la damisela verter una lágrima de cocodrilo mientras grita: “¡Pollo!”
Pero de qué nos extraña, si así son las películas mexicanas. Con pocos recursos económicos, guiones mediocres y poca capacidad de innovación, la mayoría son simples churros o malas copias de producciones de Hollywood.
Al principio dije que me extrañó que una película de acción donde los héroes son los soldados tuviera éxito en esa plataforma, porque hasta ahora las únicas que le gustaban a la raza mahuacatera, al “Pueblo Bueno y Sabio” eran donde los narcos hacen de las suyas, cortando cabezas, secuestrando y matando gente.
Recién leí por ahí, en relación con la película Contraataque, que en México se ha puesto en marcha una campaña para, precisamente, contrarrestar el gustillo que los mexicanos tenemos por la subcultura del narco, de la cual parece que está en todos lados.
No sé si sea verdad o no, pero buena falta que nos hace un buen aleccionamiento con lavado de coco incluido para cambiarnos de chip y hacer apología de las cosas buenas en lugar de las malas.
“El Pollo” murió en la película y no pudo ver que, a final de cuentas, al menos en esta producción cinematográfica, algunos de sus compañeros militares salieron con vida.
Vámonos con el refrán estilo Pegaso, cortesía de Arnold Schwarzenegger: “¡Retornaré!” (¡Volveré!)
