Peso fuerte contra una inflación descontrolada

“Revaluación, Inflación y Estancamiento”

La política del dólar débil contra un peso mexicano fuerte, al ubicarse en 18:00 o 18:50 pesos a la compra, no está teniendo necesariamente consecuencias positivas a México en el mercado interno, porque la inflación sigue descontrolada.

Dr. Jorge A. Lera Mejía / LA RED DE ALTAMIRA

TAMAULIPAS.- La política del dólar débil contra un peso mexicano fuerte, al ubicarse en 18:00 o 18:50 pesos a la compra, no está teniendo necesariamente consecuencias positivas a México en el mercado interno, porque la inflación sigue descontrolada.

La inflación promedio a finales de febrero fue del 7.62 por ciento anualizada, la inflación de los productos de la canasta básica ha registrado un incremento del 35 por ciento, “devorando” el incremento al salario mínimo que se autorizó en enero, por lo que la inflación anual continúa por encima del objetivo del Banco de México y su rango de variabilidad de 3% +/- 1%.

De acuerdo al Banco de México, la inflación general anual de febrero de 2023 se situó en 7.62%. La inflación subyacente disminuyó a 8.29% desde el 8.45% en enero. Sin embargo, los alimentos siguen sin dar tregua. El huevo incrementó 35.17% anual.

Con una canasta de productos básicos, al corte de enero del 2023, fueron necesarios 1,644 pesos mensuales por persona para costear sólo la alimentación en zonas rurales. En las zonas urbanas el monto escala a 2,144 pesos por persona,

evidenciando que el problema es la inflación y el bajo poder adquisitivo de los trabajadores.

Una familia de cuatro personas que reside en la Zona Metropolitana de Guadalajara, por ejemplo, necesitaría un ingreso total de 8,576 pesos al mes sólo para costear la alimentación de sus integrantes.

La inflación general y subyacente se encuentran por arriba del límite superior de 4% de Banxico desde marzo de 2021, la inflación no subyacente fue de 5.65%, también menor que el mes anterior (6.32%). En su interior, los energéticos son los que muestran una menor variación anual, con un incremento de 1.50%.

Los alimentos y bebidas no alcohólicas contribuyeron en 3.42 puntos a la inflación general de 7.62% y los alimentos aumentaron 12.35% anual en febrero de 2023. Esta situación es alarmante, ya que 4 de cada 10 mexicanos se encuentran en situación de pobreza laboral.

Diversos alimentos centrales en la dieta de los mexicanos continúan al alza. Por ejemplo, el precio de la tortilla de maíz presentó una variación anual de 15.05% y es el cuarto genérico con mayor incidencia anual. La harina de trigo tuvo un incremento anual de 27.24%. El pan de caja tuvo un incremento de 19.80% anual. La leche tuvo un incremento anual de 13.04% y de 1.0% en un solo mes.

Por regiones, los estados con mayor inflación anual en el país en febrero de 2023 fueron Yucatán (9.8%), Oaxaca (9.2%), Michoacán (9.2%) y Campeche (9.1%). Las entidades con menor inflación fueron Sonora (6.6%), Ciudad de México (6.6%), Tabasco (6.6%), y Querétaro (6.6%).

La política del dólar bajo y el peso fuerte habrá que decir que es un tipo de cambio que no está motivado por razones de política interna mexicana, es la moneda verde la que se encuentra débil y no el peso mexicano.

Lo anterior se debe al nivel de mercados internacionales, como a lo que está pasado por la etapa de presiones externas por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, además del abastecimiento de gas y petróleo, que indirectamente le ha beneficiado a México.

Por el lado mexicano, el dólar se encuentra por debajo del peso mexicano por la llegada de remesas inusitadas, fortaleciendo una mayor inversión directa extranjera, sobre todo por el “nearshoring”, que representa una política de relocalización de plantas, trayendo nuevas inversiones no esperadas en dólares.

Además, la política monetaria recesiva del banco central, a base de incrementos sucesivos de la tasa de interés prima, que actualmente se ubica en 11 porciento base, ha logrado presionar un poco a la baja las presiones inflacionarias, al disminuir el circulante monetario, pero también restringiendo los créditos al consumo y la producción, al encarecer los créditos bancarios nuevos y los que ya estaban convenidos a tasas variables.

Por ello, el bajo precio del dólar únicamente favorece al comercio internacional, donde los importadores pueden traer más productos a menor precio, pero se le complica al exportador, quien percibe menos ingresos por enviar sus productos al extranjero.

Lo mismo está afectando a los familiares de migrantes que reciben remesas inéditas, pero que han perdido poder adquisitivo debido al bajo valor del dólar versus los pesos al convertirse las remesas.

El hecho de que el precio del dólar sea menor, comparativamente con meses anteriores, en poco o nada beneficia a la economía nacional, ya que, si bien con una canasta de productos básicos para tres personas tenía un costo de mil 150 pesos, ahora tiene un costo de mil 500 pesos, con prácticamente los mismos productos que la conforman, evidenciando que el problema es la inflación y el bajo poder adquisitivo de los trabajadores.

CRECIMIENTO CERO = ESTANCAMIENTO:

El gobierno federal en los primeros cuatro años registrados entre 2018 a febrero del 2023, ha generado cierto ambiente de incertidumbre para la inversión y por lo tanto los empresarios no están invirtiendo al ritmo requerido, lo mismo que sucede con la Inversión Fija Bruta nacional; al tener una economía con menos crecimiento, las expectativas para que las familias puedan mejorar su nivel de vida ha caído.

En lo que va de la actual administración gubernamental, la economía mexicana, medida por el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo una variación marginal acumulada de solo 0.05 por ciento respecto al cuarto trimestre de 2018, prácticamente se trata de cero avances, según datos ajustados por estacionalidad del Inegi. Esto significa estancamiento económico.

Además, el PIB per cápita al terminar este sexenio será más bajo.

De acuerdo con las expectativas del Banco de México, la economía nacional no alcanzará la meta, el Banco prevé que este sexenio tenga un crecimiento promedio anual de 0.3 por ciento, entre octubre de 2018 al cierre de octubre del 2024, quiere decir que es la tasa más baja de las últimas seis administraciones.

Podemos concluir que a cuatro años del gobierno lo positivo es a nivel de la macroeconomía, pero nos ha quedado a deber en crecimiento económico, seguridad y Estado de derecho…