PILAR DANTES / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- Con el propósito de reducir al máximo los actos de bullying en los planteles educativos, la Unión de Padres de Familia solicita a legisladores locales que procedan a tipificar ese tipo de abuso como delito grave, tras lo ocurrido en Texcoco donde un joven sufrió quemaduras de segundo y tercer grado cuando sus compañeros le rociaron combustible y le prendieron fuego durante una clase práctica.
El presidente en la zona sur de la UPF, David Hernández Muñiz, lamentó que además de incrementarse los casos, también sube la intensidad, la violencia con que actúan los perpetradores que muchas veces tampoco reciben el castigo que corresponde, por lo que se debe endurecer también la sanción.
“Hacemos un exhorto al Congreso del Estado de Tamaulipas, a los diputados locales, a la Secretaría de Educación Pública, que se tipifique en este caso ya el bullying como delito grave, para que los que son actores de este tipo de acciones puedan ser tipificados con otro tipo de sanciones económicas y de cárcel, sobre todo cuando son mayores de edad y cuando son menores de edad, debe de caer todo el peso de la ley en los padres de familia para que vigilen más a sus hijos”.
Recordó lo ocurrido hace unas semanas en Texcoco, estado de México cuando en un taller de motos, que forma parte de una escuela de educación media superior pública, unos jóvenes ya mayores de edad lanzaron gasolina a uno de sus compañeros durante la clase, al que después le prendieron fuego.
“Fue en el taller de mecánica, en donde arreglan motocicletas como materia educativa, y resulta quemado de las piernas y genitales, ocasionándole graves heridas de segundo y tercer grado en su piel y está en el hospital en terapia intensiva”.
Hernández Muñiz destacó que también las autoridades deben hacer lo propio -en este caso- en ese tipo de talleres que necesitan manejar materiales peligrosos, pero se observa que no llevan un control de ocasionando este tipo de situaciones.
“Sería este llamado exhortando a las autoridades y a los padres de familia, que se prevengan estas situaciones porque cada vez son mayores los abusos; entre juegos y risas, hacen este tipo de bromas y acciones los mismos jóvenes y no midiendo las circunstancias y riesgo que pudieran tener dentro de una escuela, y las autoridades que tampoco ponen control de estas situaciones y los maestros no están atentos a las clases de los alumnos” aseveró.
