ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
MADERO.- La angustia de los familiares de los pescadores desaparecidos en el barco camaronero Roque Rojas I se intensifica. Jessica Martínez, esposa de Carlos, el motorista de la embarcación, ha solicitado a la Secretaría de Marina el envío de buzos para explorar el área donde se perdió el contacto con el barco, a 15 millas náuticas de la Playa Bagdad.
La última señal satelital del Roque Rojas I fue registrada el 4 de noviembre, pero los familiares aseguran que mantuvieron comunicación con la tripulación al día siguiente. Esta discrepancia ha sembrado confusión e incertidumbre sobre las circunstancias de la desaparición.
A pesar de mantener la esperanza de un desenlace positivo, los seres queridos de los cuatro tripulantes desaparecidos piden claridad y respuestas de las autoridades. “Deseamos saber si están vivos o muertos”, enfatizó Martínez, quien también reveló que la embarcación carece de seguro. Esta situación deja a las familias en una vulnerabilidad económica extrema si se confirma el peor de los escenarios.
Ante la inquietante posibilidad de que el barco se haya hundido, los familiares solicitan que se envíen buzos para inspeccionar el fondo marino. Una medida que podría no solo clarificar lo sucedido, sino también darles la paz necesaria para enfrentar esta difícil realidad.
La comunidad de Ciudad Madero espera que las autoridades actúen con rapidez y compromiso para resolver este angustiante caso, que afecta no solo a las familias involucradas, sino también a toda la comunidad pesquera de la región. La incertidumbre es devastadora, y las expectativas de un retorno seguro son cada vez más desafiantes.
