“Lo que nosotros hemos pedido desde el inicio de esta iniciativa es que tengamos un reglamento por escrito, claro para los padres de familia”
La Unión de Padres de Familia del Sur de Tamaulipas consideró necesario establecer un reglamento oficial que precise cómo se aplicará la restricción del uso de teléfonos celulares en las escuelas, al señalar que hasta el momento no existe información clara para los padres sobre los alcances de esta medida.
Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – La Unión de Padres de Familia del Sur de Tamaulipas consideró necesario establecer un reglamento oficial que precise cómo se aplicará la restricción del uso de teléfonos celulares en las escuelas, al señalar que hasta el momento no existe información clara para los padres sobre los alcances de esta medida.
David Hernández Muñiz, representante de esta organización, indicó que, aunque la disposición comenzó a plantearse desde hace aproximadamente dos meses y fue abordada durante el último Consejo Técnico Escolar, los padres de familia no fueron convocados ni recibieron información formal sobre su implementación.
Señaló que una de las principales preocupaciones es qué ocurrirá en caso de emergencias, particularmente en regiones donde existen problemas de inseguridad, pues no se ha establecido un procedimiento para que los padres puedan comunicarse con sus hijos o conocer su situación.
“Lo que nosotros hemos pedido desde el inicio de esta iniciativa es que tengamos un reglamento por escrito, claro para los padres de familia”, expresó.
Hernández Muñiz consideró que dejar la aplicación de la medida a criterio de cada plantel podría generar disposiciones diferentes y confusión entre las familias, por lo que planteó que la Secretaría de Educación Pública establezca lineamientos generales para todos los niveles educativos.
Aclaró que la organización está de acuerdo con regular el uso de dispositivos móviles para evitar situaciones de acoso escolar, bullying y conflictos entre estudiantes, pero no con una prohibición que impida aprovechar estas herramientas con fines educativos.
“Estamos de acuerdo en que se regule, más no que se restrinja”, sostuvo, al advertir que limitar el acceso a la tecnología también podría afectar la preparación de los estudiantes para las exigencias del entorno laboral.
