PILAR DANTÉS / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- El presunto agresor de una alumna de kínder fue identificado como estudiante de economía; él se desempeñaba como intendente en el jardín de niños. Actualmente se encuentra a disposición de la Fiscalía General de Justicia en la zona, autoridad responsable de resolver su situación legal tras investigar los hechos que se le imputan.
El titular del Centro Regional de Desarrollo Educativo, Crede en Tampico, Vladimir Castellanos, dio a conocer que por la naturaleza del caso se dio vista a la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia del DIF, quienes al considerar la situación, lo canalizaron a la FGJ para que se lleve a cabo el proceso que corresponde.
“Lo que hacemos nosotros nada más canalizar y darle seguimiento para que se dé toda la apertura para una investigación, que nada se oculte”.
Añadió que el jueves de la manifestación de los padres que denunciaron, las clases se suspendieron porque al enterarse de la protesta, los papás decidieron no llevar a sus hijos a clases, pero que su recomendación a los maestros del plantel fue “no hagan cosas buenas que parezcan malas, necesito que estables una comunicación con los padres para poder tratar el tema y poner a disposición todo”.
También recomendó evitar la presencia dentro de las escuelas, de personal que no sea contratado por la Secretaría (Educación).
“Porque la Secretaría da cursos de inducción, de capacitación, psicométrico y es importante que sea únicamente gente que esté contratada por la Secretaría y por otra parte, cada escuela debe seguir un protocolo de contratación para garantizar la seguridad de los alumnos”.
Declaró que ninguna de las dos personas señaladas en la acusación de los padres de la pequeña, (identificados como trabajadores del plantel ubicado sobre la avenida Ejército Mexicano) fueron contratados por la Secretaría de Educación ya que se trata de una escuela particular que funciona por medio de un patronato.
Externó que una recomendación más para las escuelas, es que cualquier persona externa (albañiles, maestros de clases extracurriculares, entre otros) deben estar bajo supervisión o contra turno para evitar que tengan acceso a los niños, principalmente quienes realicen alguna labor de mantenimiento o temporal.
