Julio Manuel Loya Guzmán / LA RED
REYNOSA, TAMAULIPAS. – En seguimiento al Plan Nacional impulsado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el 2025 fue declarado el Año de la Mujer Indígena, y para ello en Tamaulipas impulsan acciones para el reconocimiento y participación de las mujeres indígenas en el desarrollo del país.
El reynosense Brando Lara, Subdirector Nacional del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), reveló que, cómo parte de esta iniciativa, representantes de comunidades y pueblos indígenas afromexicanos de Tamaulipas sostuvieron una reunión clave para definir estrategias que impulsen la unidad y cooperación entre los pueblos indígenas.
Indicó, que el encuentro se realizó por instrucción del director general del INPI, Adelfo Regino Montes, y participaron líderes de diversas corrientes indígenas en el estado, entre ellos Celina Martínez Flores, Delfino Ascención Lara, Mario González Treviño y José María González Valadez, además del coordinador de la Unión por la Transformación de Tamaulipas, Julio César Hernández Padilla, y Brayan Salinas, representante jóvenes de la industria maquiladora.
El principal objetivo de la reunión fue consolidar la unidad de las cuatro principales corrientes de pueblos indígenas en Tamaulipas, promoviendo el intercambio de experiencias, la colaboración mutua y el fortalecimiento de la identidad cultural.
Durante el diálogo, los asistentes coincidieron en la necesidad de establecer mecanismos de trabajo conjunto para atender problemáticas comunes, así como impulsar políticas públicas que favorezcan a las comunidades indígenas y afromexicanas del estado.
Uno de los acuerdos más relevantes fue la organización de un gran evento estatal que simbolice la unión de los pueblos originarios y la entrega de bastones de mando a los jefes supremos de los municipios de Tamaulipas. Este acto representa el reconocimiento de las autoridades tradicionales y el compromiso de fortalecer sus derechos y autonomía.
Al cierre del encuentro, los participantes reafirmaron su compromiso de mantener una comunicación constante y coordinada, con el propósito de trabajar de manera conjunta en la transformación y bienestar de las comunidades indígenas del estado.
Las medidas son adoptadas en su mayoría por los operadores de camiones de carga y en un mínimo se tiene el apoyo de las empresas, al ser colocados, por ejemplo– protectores metálicos a los estribos del tráiler para evitar el abordaje de delincuentes.
Hizo saber que, en la mayoría de los casos de asalto y robo, los transgresores de la ley, sobre la marcha del vehículo se trepan a las escalinatas para obligar a parar al operador y proceder al asalto y/o saqueo de la caja de carga.
“Otros compañeros del sur del país, que es donde mayormente se cometen este tipo de ilícitos han sido colocadas puntas o picos en las asideras de los espejos retrovisores de la unidad, que es otro de los aditamentos en lo que se apoyan para trepar”, comentó.
De acuerdo a los datos de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en 2024 aumentó 4.8 por ciento el número de asaltos en autopistas; 80 por ciento ocurrieron con violencia.
Más de la mitad de esos delitos ocurren en los estados de México y Puebla, lo que genera pérdidas anuales por alrededor de 7 mil millones de pesos en tanto que alimentos y abarrotes son los productos más robados.
Las mismas estadísticas del autotransporte de carga en México observan que cada hora se cometen 1.6 robos a transportistas y es un delito que va en aumento; en 2023 se cometían en promedio 36 asaltos diarios y en 2023 fueron 38.
