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El poder enloquece
-El riesgo de que Estados Unidos investigue a Américo
-Después de cuatro años, su gobierno está desgastado
-El 2027 será una prueba de fuego para su desempeño
Raúl Hernández Moreno
19-agosto
El encuentro que sostuvieron ayer el gobernador Américo Villarreal y el senador Ramón Gómez Leal motiva a la reflexión y a hacerse la pregunta si con ello, el legislador tiene el consentimiento del mandatario para buscar la gubernatura en el 2028. Ambos han estado alejados en los últimos años. No se soportan.
Hasta ahora, Olga Sosa, Carmen Lilia Canturosas, Tania Contreras y el propio Gómez Leal, se mueven por la libre, convencidos de que Américo, por ser un personaje sin carácter, sin valor, no tendrá intervención en la nominación de su sustituto, aunque sí tendrá derecho de veto. Los tres primeros creen que, si bien Américo no los respalda, tampoco los bloqueará. Este temor, lo tenía Gómez Leal antes de su reunión con el mandatario.
Después de cuatro años, Américo está desgastado. Su gobierno no muestra avances significativos en ningún rubro. Ahí están los datos duros de las evaluaciones independientes, que desmienten su mundo color de rosa.
Encima, los dos próximos meses y medio serán cruciales para su futuro político. Si en estos momentos el gobierno de los Estados Unidos tiene contra la pared al junior Andy López Beltrán, el riesgo de que Américo también sea investigado es altamente probable, salvo que sean verdad las versiones periodísticas de que es un sapo, y está colaborando con las autoridades estadounidenses involucrando a funcionarios y particulares con grupos criminales, tarea que también realiza el ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
Américo fue el operador de la campaña de Rubén Rocha Gómez. Esa es una mancha indeleble en su currículo.
El proyecto de Américo para el 2028 es su primo Dámaso Anaya, que llegó a la rectoría de la UAT, sin mayor mérito que ser pariente del gobernador. El principal obstáculo para ambos, es la prohibición del nepotismo que promueve Morena. Si la regla es verdadera Dámaso no será candidato y entonces el 2028 se decidirá desde el poder central. Con el agregado de que el desempeño de Américo se evaluará en las elecciones del 2027, en la que está obligado a que su partido gane en la mayor parte de ayuntamientos, diputaciones locales y federales. Si se pierde la mayoría, corre el riesgo de que lo auditen y le cobren facturas.
Américo vive un panorama similar al que vivió Cabeza de Vaca en el último tercio de su sexenio, cuando estaba convencido de que el PAN arrasaría en las urnas, gracias a que los tamaulipecos estaban satisfechos con el desempeño de su gobierno. La realidad golpeó su cara, la mayoría ciudadana le dio la espalda y votó en contra, porque se hartó de un gobierno de pocos resultados.
Hoy pasa una situación similar, en la que Américo cree que es un chingón y en las calles otra es la opinión de los ciudadanos.
Los gobernantes en activo se acostumbran a que los que están su alrededor los chuleen, les digan que se ven físicamente bien, les festejen cualquier comentario, que los feliciten por la ropa y el perfume que usan, por lo bien que se hacen las obras. Están tan acostumbrados a la lisonja, que terminan por creer que todo lo que les dicen es verdad y que todo mundo los quiere, los admira y los respeta. Esto los marea y los enloquece.
Decía el abogado Lamberto Rocha que a los tontos el poder los marea y a los inteligentes los enloquece. Es verdad.
